Editorial

Editorial: Dinero y campañas políticas

La nivelación de la justa electoral a rajatabla y ofrecer a todos los mismos medios podría resultar contraproducente y estimular la fragmentación

El paulatino debilitamiento de los partidos políticos irradia problemas en varias direcciones. La atomización de las fuerzas políticas abre espacios al oportunismo de demagogos y populistas mientras paraliza la toma de decisiones. La gobernabilidad sufre tanto como la confianza en las instituciones y su capacidad de dar respuesta a urgentes demandas de la ciudadanía. Pero existe un peligro quizá mayor, señalado por un reciente estudio del Programa Estado de la Nación y en otras oportunidades advertido por el Tribunal Supremo de Elecciones: la debilidad de los partidos es también financiera, y eso los pone en peligro de captura por grupos económicos poderosos o capitales ilícitos, como los provenientes del narcotráfico.








LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.