Editorial: Los datos de todos, las explicaciones de nadie

El Micitt debe aclarar quién negoció y pagó por la base de datos robada, con qué respaldo legal la mantiene bajo custodia, quién accede a esta y cuándo y cómo será destruida, bajo supervisión de la Prodhab y las autoridades judiciales

Por La Nación

Alguien negoció con un delincuente, alguien pagó y el producto criminal terminó en manos del Poder Ejecutivo sin fundamento jurídico conocido. Si algo causa histeria no es la información, sino enterarse por la radio de que el Estado tiene en su poder una base de datos robada y no sabe decir cómo la consiguió