Salud

Ticos confían en salir bien librados de crisis pandémica

No es falso optimismo. Se llama ‘autoeficacia percibida’. Un estudio revela que esta actitud es muy alta entre costarricenses, y se origina en experiencias exitosas vividas en otros trances y que los hace poner ‘al mal tiempo, buena cara’

Aun con una pandemia en desarrollo, los costarricenses le ponen “al mal tiempo buena cara” pues han creído, desde el inicio de la crisis, que saldrán adelante y que superarán esta adversidad.

La creencia no ha variado con el paso de los meses. Se mantiene en niveles altos y muy altos; aun cuando aumenta la cifra de enfermos, hospitalizaciones y muertes, y cuando hay polémica por los efectos económicos y sociales de las medidas para controlar la pandemia.

A esta conducta se le conoce como “autoeficacia percibida”, y es un rasgo de la personalidad que describe cuán capaz se cree alguien para superar una crisis, como la emergencia sanitaria detonada por la covid-19.

No se trata de un falso positivismo, aclara el investigador y catedrático de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Benicio Gutiérrez Doña.

Es una característica, según dice, del modo de ser de los costarricenses (idiosincrasia), la cual queda nuevamente evidenciada en una investigación sobre comportamiento humano, a cargo de la UNED y la Universidad de Konstanz, en Alemania.

Dicho estudio longitudinal, que se mantiene activo desde el 13 de abril del 2020, se llama “Percepción de riesgo y comportamiento humano en el contexto de la pandemia del coronavirus”, conocido como proyecto Euclid.

El informe más reciente de esa investigación, con datos actualizados al 9 de julio anterior, analizó las respuestas de 5.455 costarricenses sobre varios asuntos relacionados con la pandemia; uno de ellos es la percepción de la autoeficacia.

En el proyecto Euclid participan 86.177 personas de 15 países, entre ellos, Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Eslovenia.

El estudio es longitudinal con 20 puntos de medición en el tiempo, a partir del 13 de abril del 2020; por eso, los datos no vienen en porcentaje. Se elaboró con la técnica Panel, diseñada como instrumento de análisis para este estudio por la universidad alemana de Konstanz.

El análisis con el corte al 9 de julio, es sobre la base de las variaciones en las puntuaciones con base en escalas originales, con 20 submuestras que se derivan de dividir los 5.455 costarricenses participantes en percentiles de 5% cada grupo a través del tiempo.

Con anterioridad, los investigadores han revelado datos sobre la percepción del riesgo de los ticos ante diferentes escenarios de la pandemia, e identificaron al grupo etario que más tiende a abandonar las medidas de protección contra el nuevo coronavirus.

Los 5.455 costarricenses cuyos datos fueron analizados en el corte del 9 de julio, corresponden en un 54% a mujeres y en un 46% a hombres.

Tienen una edad promedio de 33 años, con una mínima de 18 años y una máxima de 92 años. Son, en su mayoría, solteros (61%) y asalariados (44%).

Rasgo innato

Estos niveles altos y muy altos de autoeficacia percibida entre los costarricenses habían aparecido en otra investigación del 2000, en donde participó la UNED con el análisis para Costa Rica junto a otros 25 países.

En ese entonces, recordó Gutiérrez Doña, los ticos encabezaron la lista con los niveles más altos.

Los datos del 2021 no hacen más que confirmar una “característica idiosincrática” de los ticos revelada más de dos décadas atrás, dijo el especialista.

El rasgo también se detectó en estudios similares con población afectada por los terremotos de Cinchona (2009) y Nicoya (2012).

Para el estudio sobre la pandemia, los investigadores analizaron la respuesta de los participantes a la afirmación “Yo estoy seguro(a) que saldré bien librado(a) de la crisis del coronavirus aun si me costara adaptarme a la situación (primera posibilidad), cayera enfermo (segunda), tuviera pérdidas financieras (tercera) o se prolongara la situación (cuarta)”.

Frente cada una de esas alternativas, tenían que anotar un rango: nada, poco, bastante o mucho.

La gráfica resultante del análisis de esas respuestas coloca, tanto a hombres como a mujeres, en los cuadrantes superiores; es decir, bastante y muy seguros de que saldrán bien librados de la crisis del coronavirus.

Dicha percepción se registra, sin variaciones significativas, durante todo el periodo que lleva la crisis.

Esperanza vive entre ticos

Experiencias exitosas en crisis anteriores hacen de los ticos personas con esperanza

FUENTE: Estudio Percepción del riesgo y comportamiento humano en el contexto de la pandemia, UNED-Universidad de Konstanz.    || INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Segunda parte

Tercera parte

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“Esto tiene que ver con la historia del último medio siglo de este país. La autoeficacia percibida es una creencia firme de que usted es capaz de lograr algo. Es determinante en el comportamiento de salud y en el afrontamiento de crisis y adversidades.

“Las personas se creen bastante autoeficaces aun si tuvieran pérdida financiera (como quedar desempleado) o aunque la situación se prolongara. También aun si cayeran enfermas”, manifiesta Gutiérrez Doña.

Ticos, ¿soñadores?

¿Negación de la realidad o exceso de positivismo? Ninguna de las anteriores, afirma Gutiérrez, quien es experto en comportamiento humano.

“Esto es una característica estructural de la personalidad del costarricense. No es cuestión de falso optimismo. Es, desde el punto de vista de la Psicología, algo idiosincrático. Es una característica de la estructura subjetiva del costarricense.

“El tico tiene un nivel de optimismo elevado, pero más que optimismo es una autoeficacia percibida. La teoría nos dice que la fuente principal de la autoeficacia es la experiencia.

“Si usted fracasa en una tarea, su autoeficacia se va abajo. Pero si tiene éxito, su autoeficacia se fortalece”, explica.

En otras palabras, aclara, el costarricense está habituado a enfrentar adversidades anteriores con éxito.

El dato está más que validado porque se midió la percepción de esta capacidad en 20 momentos diferentes, de abril del 2020 a julio del 2021, con casi 6.000 costarricenses.

“Costa Rica es un pueblo muy autoeficaz, flexible, optimista, con capacidad de aplicar su inteligencia social y colectiva para salir bien librado de esta crisis. Y lo va a hacer. ¿Golpeado?, sí. ¿Abollado?, sí. ¿Fracturado? ¡Todo lo que usted quiera, pero lo va a superar!

“Para los investigadores de la mente, es evidencia de que esto ya no es un asunto situacional sino una característica de personalidad del costarricense”, enfatiza el investigador.

Colchón para el impacto

Esta autoeficacia percibida debe ser vista también como un potencial amortiguador del impacto de esta crisis. Es, en otras palabras, una forma de manifestar la capacidad de adaptación de las personas.

También debe ser considerada como un factor protector, un punto fuerte a ser reforzado en los habitantes de cualquier edad: desde los más jóvenes hasta los mayores.

“Esto, ¿qué nos dice? Que hay áreas fuertes. Son áreas sanas, son recursos internos de la persona que le van a amortiguar no solo el impacto grave sobre la salud mental, sino que le va a permitir salir adelante.

“Hay procesos de intervención que se hacen para fortalecer esto en los grupos de niños, adultos y adultos mayores. Este es un recurso natural que se debe aprovechar en el ser costarricense”, recomendó Gutiérrez Doña.

* Información actualizada el 3 de agosto con explicación sobre metodología de estudio.

Ángela Ávalos

Ángela Ávalos

Periodista de Salud. Máster en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, España. Especializada en temas de salud.