Yeryis Salas. 30 noviembre, 2018
Desde junio del año anterior la CCSS anunció que brindaría terapia hormonal a la población trans. Foto: Archivo.
Desde junio del año anterior la CCSS anunció que brindaría terapia hormonal a la población trans. Foto: Archivo.

La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) tendrá un protocolo de atención a personas trans mientras realicen su tratamiento hormonal, acordó este jueves la Junta Directiva.

La institución aún no anunció la fecha en la que esta población podrá empezar el procedimiento, pero ya definió que se iniciará con una consulta en alguno de los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (Ebáis).

Allí, la persona será referida al servicio psicológico para descartar patologías, después irá con un endocrinólogo que la diagnosticará y prescribirá el tratamiento.

El protocolo también incluye capacitaciones al personal para evitar discriminación transfóbica. Las autoridades de la CCSS proyectan que este proceso estará completo en todo el país en el primer trimestre del 2019.

Las personas trans son aquellas en las que no existe concordancia entre el sexo con el que nacieron y la identidad de género que tienen. Es decir, nacieron hombres o mujeres, pero se sienten del género opuesto.

El objetivo de la terapia hormonal es provocar los cambios físicos que coincidan con la identidad de género.

“Esto es una deuda que tiene la sociedad con estas personas, es dar cabida a que los derechos humanos se pongan al día en la sociedad costarricense”, declaró el gerente médico de la Caja, Roberto Cervantes.

Dayana Hernández, presidenta de la Asociación Transvida, aplaudió la decisión de crear “una normativa que se basa en los derechos humanos, en la dignidad, en el respeto a la identidad de género de cada persona".

“Me parece genial que el personal esté entrenado y tenga conocimiento de endocrinología, para que el acompañamiento sea seguro y serio. Las capacitaciones tienen que darse para que el personal sepa que son funcionarios públicos y que tienen que servirle a todas las personas que vayan”, añadió Hernández.

Los riesgos

Roberto Cervantes explicó que en ocasiones las personas transgénero se inyectan o toman medicamentos para el proceso hormonal sin supervisión médica, como productos veterinarios, lo que genera serios problemas de salud que luego deben ser atendidos por los hospitales públicos.

“Nos estamos asegurando que estos hombres y mujeres no sufran consecuencias graves por su condición. Nosotros como institución estamos trabajando para que estas personas utilicen tratamientos prescritos por un especialista, con la seguridad, calidad debida y vivan una vida plena”, aseguró el gerente.

Hernández estimó que hay 2.000 personas personas trans en el país, sin embargo, no todas buscan aplicarse estos cambios hormonales.

“Que quede claro que no todas las personas trans quieren transicionar de la misma manera, no todas quieren o necesitan un reemplazo hormonal, es decisión de la persona", explicó.

La junta directiva de la CCSS toma esta decisión después de que en junio la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacó la “incongruencia de género” de la lista de enfermedades mentales. Esta nueva clasificación se debatirá en la asamblea general del organismo en el 2019.

Desde junio del 2017 la institución acordó brindar el tratamiento a las personas trans; sin embargo, aún era necesario un protocolo para dar el servicio.