Salud

CCSS hará prueba de anticuerpos a vacunados contra covid-19 en Tres Ríos con dudas de haber recibido dosis

Entidad dará acompañamiento a más de 1.500 adultos mayores atendidos por funcionario investigado por engaño con aplicación del fármac

Durante las próximas dos semanas, de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) consultará a más de 1.500 adultos mayores de Tres Ríos si quieren realizarse o no la prueba de anticuerpos para verificar si recibieron las dosis contra la covid-19.

Esta consulta forma parte de un proceso de acompañamiento anunciado este martes por un equipo técnico de la Gerencia Médica, el cual incluye la posibilidad de que estas personas decidan colocarse una dosis adicional de la vacuna si los resultados de anticuerpos son negativos.

Tal disposición se da a conocer casi un mes después de que trascendiera que un técnico de atención primaria al parecer simuló haber inyectado a un adulto mayor que acudió a un Ebáis de Tres Ríos de La Unión.

Luego de los sucedido, la CCSS diseñó una respuesta institucional para mejorar el proceso de vacunación, aseguró el gerente médico de la CCSS, Mario Ruiz Cubillo.

De acuerdo con Ruiz, se trata de un grupo de alrededor de 1.555 personas que ya están identificadas y a quienes comenzarán a citar para una primera teleconsulta a partir de este martes, 18 de mayo.

Esas personas deben esperar la llamada. Si por alguna razón no contestaran, funcionarios de salud los buscarán en su casa. Esta atención se dará de lunes a viernes, de 4 p. m. a 7 p. m, y sábados y domingos, durante 8 horas, a partir de esta semana.

“En la CCSS, trabajamos muy fuerte para hacer bien las cosas. Apenas supimos de la supuesta irregularidad, actuamos. En la CCSS, aceptamos el estado de incertidumbre que generó esta situación”, dijo el gerente.

Marjorie Obando, directora de Farmacoepidemiología de la CCSS, y quien coordinó al equipo técnico que elaboró esta estrategia, reconoció la falta de una guía a nivel mundial para indicar cómo se procede ante situaciones irregulares, como la que se detectó en ese Ebáis de Tres Ríos.

Según explicó, se hará primero una teleconsulta. La meta es llamar a cada una de las personas que fueron potencialmente afectadas.

“En esta primera valoración, se les preguntará si tienen alguna duda sobre el procedimiento de vacunación. Si la respuesta es afirmativa, se les preguntará más sobre posibles efectos secundarios, que podrían orientar sí se les puso la vacuna o no.

“Entre ellos, dolor de cabeza, cansancio, fatiga, dolor de cuerpo, dolor de estómago, y dolor en el sitio de aplicación. Un 60% de quienes se les aplicó la dosis pueden tener alguno de estos síntomas”, explicó Obando.

Al paciente que no tuvo síntomas o tiene alguna duda a pesar de que reporta efectos secundarios, se le realizará la cuantificación de anticuerpos, si así lo desea.

Si hay pacientes que no se pueden desplazar para la toma de la muestra, la CCSS enviará al domicilio un equipo de salud, informó Obando.

En una segunda llamada telefónica, se les comunicará el resultado de la medición de anticuerpos y se les informará sobre la posibilidad de poner una nueva dosis de la vacuna, en caso de que la prueba tenga resultados negativos.

Hugo Marín Piva, de la Dirección de Farmacoepidemiología, confirmó que a esos pacientes se les planteará esta opción.

“Esto se haría mediante un proceso de consentimiento informado, en donde se le explicaría la falta de evidencia científica de (la colocación) una tercera vacuna, y los posibles riesgos, que van relacionados con los efectos secundarios (propios o ya conocidos) de la vacunación.

“Se le explicará en la (segunda) teleconsulta, en la que se vea el resultado de anticuerpos, y en el momento en que se citen para colocar nuevamente la vacuna”, dijo Marín Piva. Esto se hará, agregó, con la firma de un testigo de confianza del paciente.

“Esto no es una exoneración de responsabilidad (paran la CCSS). Es parte del proceso en que la persona consiente voluntariamente la administración de una vacuna que no ha sido estudiada en esa condición particular, que es dar una dosis adicional ante anticuerpos indetectables”, agregó Marín.

En total, informó Marjorie Obando, el funcionario investigado colocó una dosis a 1.005 personas, y le inyectó las dos dosis a 550.

El anuncio se realizó la mañana de este 18 de mayo, en conferencia de prensa convocada por la Gerencia Médica de esa institución.

Marjorie Obando garantizó que la CCSS está en capacidad de hacer pruebas de antígenos a todas estas 1.555 personas, si fuera necesario.

Jorge Chaverri Murillo, infectólogo del Hospital Calderón Guardia y director del posgrado en esa especialidad, en la Universidad de Costa Rica (UCR), aclaró que un resultado positivo de la prueba de anticuerpos lo que revela es si la persona se vacunó o si el cuerpo recuerda que tuvo contacto con el virus.

“Un resultado negativo no significa necesariamente que no estemos protegidos, lo que significa es que no tenemos la evidencia de que el cuerpo tenga el recuerdo (del contacto con el virus) en ese momento”, aclaró Chaverri.

Hecho en investigación

El hecho que detonó esta situación se produjo el miércoles 28 de abril, cuando Elías Rodríguez, de 82 años, acudió a vacunarse contra la covid-19 en un puesto instalado por el Área de Salud en el salón parroquial de Tres Ríos.

Su hijo, Jorge, quien lo acompañó ese día, grabó el momento y ahí quedó registrado cuando el técnico en atención primaria en salud (Ataps), de apellido Arrieta, introdujo la jeringa a don Elías pero no inyectó la vacuna. El video circuló por redes sociales.

La familia interpuso una denuncia ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) el mismo día de los hechos, y también informó de la anomalía a las oficinas locales de la Caja y del Ministerio de Salud.

Tanto la CCSS como el OIJ investigan el caso. Arrieta, mientras tanto, permanece suspendido de su cargo. Fue detenido por agentes judiciales, pero luego fue puesto en libertad por orden de un juez, sin medidas cautelares.

La Fiscalía también le abrió una causa por el delito de incumplimiento de deberes.

De acuerdo con datos de la Caja, suministrados a inicios de mayo, este funcionario habría vacunado a 1.593 vecinos de estas comunidades durante la campaña de vacunación contra la covid-19.

La institución ordenó, casi inmediatamente, variar el protocolo de vacunación. Desde entonces, el personal de salud está en la obligación de mostrar todo el procedimiento a la persona que se llega a poner la dosis: desde que se introduce el líquido en la jeringa, hasta que esta queda vacía.

Los vecinos de las comunidades aledañas no ocultaron su preocupación cuando se conoció el caso, principalmente, porque muchos habían sido atendidos por este funcionario y la situación les sembró la duda sobre si les habría sucedido lo mismo.

Por eso, surgió el clamor de revisar, mediante pruebas de laboratorio, la inmunidad generada por las personas que habían sido vacunadas en este Ebáis.

Ángela Ávalos

Periodista de Salud. Máster en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, España. Especializada en temas de salud.