Óscar Rodríguez. 20 septiembre, 2018
La agencia Moody´s consideró que el descontento sindical con la reforma fiscal pone en riesgo la consolidación fiscal en las finanzas publicas del Gobierno. Foto: Albert Marín.
La agencia Moody´s consideró que el descontento sindical con la reforma fiscal pone en riesgo la consolidación fiscal en las finanzas publicas del Gobierno. Foto: Albert Marín.

La calificadora de riesgo estadounidense Moody’s, advirtió a los mercados financieros, este 20 de setiembre, de que la huelga en el sector público pone en riesgo la aprobación de la reforma fiscal en Costa Rica.

La agencia enfatizó en que el actual descontento del sector sindical complica los esfuerzos del Gobierno para una consolidación fiscal en las finanzas públicas.

Esta estabilización es “fundamental para mejorar la calidad crediticia de Costa Rica”, advirtió por medio del comunicado.

“Las últimas protestas sindicales hacen que la aprobación de las reformas en su estado actual sea menos probable”, enfatizó la calificadora.

Moody´s realizó el comentario en el contexto del primer encuentro entre representantes del Gobierno y líderes sindicalistas –efectuado este miércoles– para buscar una solución a la huelga iniciada el pasado 10 de setiembre.

Los representantes del Poder Ejecutivo y la Unión Sindical están en conversaciones, con la mediación de la Iglesia Católica, en medio de un hermetismo sobre los puntos en discusión.

“Aunque la reunión es un primer paso positivo hacia la resolución de la disputa, el actual descontento social es negativo para Costa Rica porque complica aún más los esfuerzos del gobierno para lograr la consolidación fiscal”, resaltó la agencia.

El comentario realizado también criticó que se haya suavizado la reforma fiscal en la Asamblea Legislativa.

Cuando se inició la discusión de la propuesta se preveía un aumento en los ingresos del Poder Ejecutivo de 1,9% del producto interno bruto (PIB).

Sin embargo, los cambios aprobados por los diputados en comisión generaron que la expectativa de recaudación impositiva sea solo de 1,1% del PIB.

Moody´s fue enfática en que el perfil fiscal de Costa Rica se ha deteriorado sustancialmente desde el 2008, cuando de reportar un superávit de 0,2% del PIB, pasó el año pasado a un déficit de 6,2% de la producción.

"Estos grandes desequilibrios fiscales han llevado a la deuda a un máximo de dos décadas cercano al 50% del PIB, en 2017, desde el 24% en 2008. Para el año 2019, esperamos que la deuda alcance el 57% del PIB", se señala en el documento dirigido a inversionistas.

Para la agencia, la reducción del déficit solo puede lograrse mediante recortes del gasto público o incremento en los impuestos.

Barclays ponen en duda la reforma

Por su parte, el banco londinense Barclays emitió, el jueves 20 de setiembre, un comunicado en el cual sugiere a los inversionistas trasladar sus inversiones en bonos de Costa Rica, que vencen en el 2023 y 2025, a títulos de El Salvador, que vencen en el 2025 y 2027.

“Las expectativas iniciales del nuevo Gobierno de Carlos Alvarado para conseguir aprobar una reforma fiscal en octubre de este año se están desvaneciendo”, señaló el banco.

Añade que la versión del plan fiscal podría dar un 0,8% del producto interno bruto, con lo cual no se resolvería la urgente situación fiscal.

En la información señalan, también, el tema de la huelga y el presupuesto extraordinario que solicitó el Ministerio de Hacienda, por ¢600.000 millones, para pagar amortizaciones de deuda que no se contemplaron en el plan de gastos inicial.

Colaboró la periodista Patricia Leitón.