Salud

Muertes de menores con covid-19 se quintuplicaron entre junio y setiembre

Especialistas recuerdan que la gran mayoría de los niños y jóvenes evolucionan sin problema, pero piden a los familiares vacunarse para proteger a quienes no pueden vacunarse

Cuando comenzó junio, en Costa Rica se registraban solo cuatro decesos de menores de edad por complicaciones de la covid-19, pero al finalizar el mes de setiembre, la cifra es de 20, cinco veces más en cuestión de cuatro meses. En este período los casos reportados de la enfermedad sí aumentaron en los menores de edad, pero no al mismo nivel, para un 22% de incremento.

El informe semanal de la Universidad Hispanoamericana Una Pandemia en Perspectiva, divulgado la mañana de este viernes, dedicó un apartado al aumento de casos, internamientos y decesos en esta población.

“Esto nos indica claramente que la mortalidad en niños está aumentando y esto se disparó desde junio”, resumen los analistas, liderados por el médico y epidemiólogo Ronald Evans.

Las autoridades de salud recuerdan que esta población se mantiene como la menos afectada por el virus pues sus manifestaciones, en la gran mayoría de los casos, siguen siendo más leves y se resuelven sin problema. Las mayores complicaciones se dan en niños y adolescentes con enfermedades y problemas de fondo.

Sin embargo, se mantiene seguimiento de la evolución de estos casos.

Más casos e internamientos

Para llegar a estas conclusiones, los analistas revisaron los datos del Ministerio de Salud sobre contagios, hospitalizaciones y muertes, según los grupos de edad en agosto y setiembre y los compararon con los vistos en junio y julio. Allí vieron que el aumento de casos en niños y adolescentes es mayor.

Los adultos constituyen el 84,9% del total de infecciones, y a mediados de año eran el 85%, en este grupo no se han dado cambios. Sin embargo, los adultos mayores pasaron de representar el 6,6% de los casos a 5,9%.

Lo más notorio es el cambio en menores de 18 años, entre quienes el porcentaje pasó de 8,4% a 9,2%.

En los últimos dos meses, la cantidad de casos reportados en menores de edad subió un 22%.

Si se ve por grupos de edad los comportamientos son diferentes. De los 54.772 casos acumulados desde inicios de la pandemia, el 29,4% (16.106 casos) está entre los 10 y los 14 años. Las demás edades están muy parejas: 23,8% de 5 a 9 años, 23,61% de 15 a 17, 23,21% de 0 a 4 años.

“Se está dando cada vez más claramente un cambio epidemiológico, ya que el coronavirus está depredando con mayor fuerza al terreno de menor edad. Esto llama a proteger a este grupo etario con la vacunación lo más pronto posible, de acuerdo con las pautas internacionales”, cita el análisis.

En este momento no hay vacunas que cuenten con aprobación de uso de emergencia para la población que tiene menos de 12 años. La farmacéutica Pfizer anunció la presentación de solicitud de dicho aval temporal ante la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), pero esto debe ser sometido a un proceso de escrutinio antes de obtenerlo.

Desde el pasado 6 de setiembre, el Hospital Nacional de Niños (HNN) solicitó a los centros hospitalarios regionales y periféricos crear sus unidades covid-19 pediátricas para atender los casos leves y moderados ahí, ante la falta de espacio, el HNN solo recibirá a los más graves.

Los más vulnerables, los no vacunados

Arguedas recalcó en una entrevista anterior que a pesar del panorama difícil, no está demostrado que la variante delta sea más agresiva en niños.

“Esta es una enfermedad cuya gravedad es mucho menor en los niños, esto es contundente, pero como hay crecimiento exponencial del virus, más niños se exponen y más enferman, y, aunque sean muy pocos, cada vez son más los que necesitan un hospital”, aseguró la pediatra e inmunóloga.

Lo que sí está claro, es que el SARS-CoV-2 ataca a quienes están más susceptibles, en este caso, quienes no están vacunados. Es por ello que la variante sí estaría relacionada con este brote.

Quienes tienen menos de 12 años aún no tienen una vacuna autorizada para ellos, por lo que no pueden ser inoculados.

“Lo que ciertamente ocurre es que las poblaciones más vulnerables ya están vacunadas. Los virus siempre buscan un nicho susceptible y los más susceptibles ahorita son las personas que no están vacunadas, dentro de ellas, los niños. Es por eso que delta está infectando más a esas poblaciones”, aclaró la doctora.

“¿Que lo haga más agresivo? Pues no hay elementos para decir eso. Probablemente no”, dijo.

La especialista recordó que lo mejor para proteger a los menores que aún no pueden inocularse es que todos los adultos que conviven con ellos tengan su esquema completo. Desde hace años funciona una estrategia llamada “protección capullo”. Esto se utilizó anteriormente con la vacuna contra la tosferina, cuando se vacunaba a todo el grupo familiar del bebé para protegerlo en el momento del nacimiento.

“Es vacunarse, no confiarse con una sola dosis y luego seguir con las medidas básicas de protección”, concluyó.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.