Cristian Brenes. 10 agosto

En el fútbol todo juega y es valido, siempre y cuando el árbitro así lo permita. Basados en esto, muchos equipos apuestan por cualquier artimaña para perder tiempo y desesperar a sus rivales en procura de sacar resultados.

Eso sí, este principio es inaceptable para Paulo César Wanchope en el Cartaginés, donde ni los juntabolas pueden robarle segundos al juego.

Wanchope les tiene vetado a sus futbolistas fingir faltas, demorar en los cobros de jugadas a balón parado y muchísimo menos engañar con aparentes lesiones. La dinámica e intensidad son pilares en el manual de estilo del entrenador brumoso y recurrir a algo que se salga de esto, es prohibido.

Paulo Wanchope explica su filosofía de juego

Paulo trabajó estos aspectos desde la pretemporada con sus jugadores y les instaló el chip de darles fluidez a los partidos. Sin embargo, no se quedó ahí, también instruye previo a cada compromiso como local a quienes se encargan de recoger las pelotas.

Estos jóvenes, generalmente de liga menor, reciben indicaciones del entrenador para que estén atentos a las jugadas y les den seguimiento, sirvan la esférica de inmediato, la coloquen en el tiro de esquina apenas abandona por la línea de fondo y que por nada del mundo la escondan, sin importar si los blanquiazules van ganando.

“Me gusta hablar con los juntabolas antes de los partidos. Para ellos también es un proceso de aprendizaje; cuando lleguen a Primera ya estarán habituados. Es algo integral, es algo que debemos crear consciencia en todos. Me han tocado juntabolas con los que se pierden los balones de un pronto a otro, eso nos tira abajo. Y eso de fingir faltas tampoco. No nos conviene a ninguno”, manifestó el timonel.

Chope utiliza de espejo a las ligas top a nivel mundial, en las que se busca maximizar el tiempo efectivo, que se le da fluidez a las acciones y no hay tanta necesidad de restarle segundos al cronómetro con aspectos que, a su parecer, solo generan un estancamiento.

El técnico recalca que en su paso por Inglaterra y España le inculcaron estos aspectos y considera que más allá de las diferencias económicas, no hay razón para no aplicar esto mismo en Costa Rica. Para él la mejor forma de quitarle minutos al reloj o cuidar un buen resultado es con la tenencia de balón.

29/07/2018, Cartago, Estadio Fello Meza, partido de la segunda jornada del torneo de apertura 2018 entre el Club Sport Cartagines y Limón Fútbol Club. En la fotografía Paulo Cesar Wanchope entrenador de Cartago. Fotografía José Cordero
29/07/2018, Cartago, Estadio Fello Meza, partido de la segunda jornada del torneo de apertura 2018 entre el Club Sport Cartagines y Limón Fútbol Club. En la fotografía Paulo Cesar Wanchope entrenador de Cartago. Fotografía José Cordero

“El jugador tiene que crear mecanismos para manejar un marcador a favor, no estoy hablando de perder tiempo; con la pelota se puede descansar y manejar partidos… El método de trabajo ayuda y crear consciencia en los jugadores, porque ellos quieren progresar, ellos siempre hablan de estar en la Selección y de estar en el exterior. El camino es ser dinámico, no estar fingiendo faltas”, agregó.

Wanchope logró que sus jugadores y juntabalones comprendieran estos aspectos y espera que más equipos se olviden de las artimañas para impedir que se juegue. Eso sí, entiende que no todos quieren que se dé este crecimiento y prefieren seguir con sus “trucos” hasta que el árbitro se los impida.

Aunado a esto, el brumoso no es de los que recrimina o suele castigar a sus futbolistas cuando pierden la redonda en salida. Acepta que se pueden dar fallos, pero los insta a trabajar extra, mejorar la técnica y no parar de intentarlo.

“Uno tiene que ser congruente con lo que se quiere: si pretendemos empoderar y darles confianza a los jugadores de salir jugando, va a haber momentos en que se va a fallar. Hay que observar cómo se da la jugada y darle esa confianza a los jugadores de que lo sigan intentando”, finalizó.