Trabajo

Empleada doméstica: ‘Tengo que rogarle a mi expatrona que me pague la plata que me debe’

Organización de trabajadoras señala que, si antes había inconvenientes para que se cumpliera la ley, todo empeoró con la pandemia, ya que muchos empleadores alegan dificultades económicas

Doña Felícita emigró de Nicaragua en busca de una mejor vida hace más de tres décadas. Se asentó en barrio Cuba, San José, tras conseguir un empleo como trabajadora doméstica. En los últimos nueve años, laboró para una familia de Sabanilla de Montes de Oca que, cuando llegó la pandemia, la suspendió por siete meses y, posteriormente, la despidió. Desde entonces, está luchando para que le paguen los derechos laborales que le deben.








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