Trabajo

Empleada doméstica logra en juicio que expatrona pague derechos adeudados

‘La verdad yo aguanté tanta humillación de esa señora por necesidad’, dijo Aracely Moreno a ‘La Nación’ tras llegar a un acuerdo conciliatorio en el Juzgado de Trabajo

Imagen con fines ilustrativos.
Imagen con fines ilustrativos. Carlos Hernández

Aracely Moreno logró este jueves 25 de noviembre un acuerdo judicial para que su expatrona le cancele el dinero que no le pagó por nueve años de trabajo. Tuvieron que pasar 24 meses de trámites y discusiones legales para que ella recibiera la remuneración por feriados, vacaciones, horas extra, intereses de ley, salario en especie, aguinaldo y despido sin preaviso y cesantía que tanto le costó ganarse como empleada doméstica a tiempo completo.

“Ella nunca me reconoció nada de eso porque decía que me pagaba demasiado salario y que no me merecía más”, contó Moreno, quien tiene 53 años y ha dedicado toda su vida a limpiar casas para sacar adelante a sus cuatro hijos. Señaló que fue contratada desde 2010 y que ganaba ¢180.000 por mes (¢25.000 menos que el salario mínimo), pero que su jefa nunca le pagó sus derechos laborales a pesar de habérselos solicitado.

Hubo periodos en los que trabajó de domingo a domingo, se levantaba a las 4 a. m. para viajar dos horas y llegar hasta la vivienda, que es muy grande, en la que debía atender a cinco personas, a veces hasta las 7 p. m. “Yo tenía que limpiar todo, lavarles la ropa, aplancharles y cuando se iban para Europa en fin de año hasta ir a darle comida al perro y regar las matas”, relató la trabajadora, quien emigró desde Honduras en busca de una mejor vida.

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