Salud

Covid-19 golpea a los más pequeños: muere niña de un año y hospital está al tope

Menor falleció por problema cardíaco asociado con el virus, Hospital de Niños confirma mayores hospitalizaciones de menores de 5 años más graves

Una niña de un año falleció como consecuencia de complicaciones de la covid-19 este lunes. El virus le ocasionó una miocarditis (inflamación del músculo del corazón) y una neumonía que desembocaron en su muerte.

Olga Arguedas Arguedas, directora del Hospital Nacional de Niños (HNN), confirmó a La Nación que la menor tenía condiciones de salud que la predisponían a una muerte en caso de infectarse.

“Lamentablemente, se dio un fallecimiento más. La niña estaba hospitalizada y tuvo problemas cardíacos causados por la covid-19″, respondió la jerarca.

No hay datos para determinar cuántos decesos de menores de edad se han dado. Desde el hackeo a los sistemas informáticos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), ocurrido hace casi dos meses y medio (el 30 de mayo), no se han dado estadísticas de muertes por grupos de edad. Para ese momento, había 37 menores de 18 años que perdieron la vida como consecuencia de las complicaciones de covid-19.

Los datos indican que en la semana del 24 al 30 de julio (última para la cual hay datos disponibles) hubo 34 decesos, pero no se dan detalles sobre cuántos se presentaron en cada grupo de edad.

El fallecimiento del lunes 8 de agosto se da en medio de un pico de enfermedades respiratorias, dentro de las cuales la covid-19 es la más común. Este miércoles, las cinco camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de covid-19 amanecieron llenas, así como 11 de las 15 camas de salón destinadas a la enfermedad.

“Lo que nos llama la atención ahora es que estamos viendo covid-19 concentrada sobre todo en niños pequeños, menores de cinco años, lo cual tiene toda la lógica clínica, ya que es la población con mayor vulnerabilidad, son quienes no han sido vacunados. Lo otro es que estamos viendo más casos graves”, confirmó Arguedas.

El HNN enfrenta un segundo pico de hospitalizaciones. El primero se tuvo en 2021, como consecuencia de la variante delta del virus SARS-CoV-2, causante de la enfermedad. Luego entró en un período de calma y ahora vuelve a subir.

“Por los reportes que vemos de vigilancia genómica, este pico lo podríamos atribuir a la altísima circulación de las variantes BA.4 y BA.5 de ómicron, que son más transmisibles y enferman a más personas” aseveró la directora.

Los menores de cinco años son el único grupo de edad que hasta el momento no ha podido ser inoculado contra la enfermedad, dado que el país no cuenta con existencias de este fármaco. El pasado viernes, el Ministerio de Salud anunció que había solicitado a la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) que agilizara la compra de 450.000 dosis de vacunas para esta población. Estas corresponden a la mitad de las 900.000 dosis necesarias para cubrir con esquemas de tres dosis a 300.000 niños.

No obstante, todavía no hay fecha para el ingreso de estos biológicos. Arguedas dice que su esperanza es que lleguen en setiembre. Tampoco se sabe cuántas dosis vendrían en un primer envío. La Nación consultó a la CNE y el Ministerio de Salud, pero no han dado respuesta.

La vacuna autorizada por la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología para este rango etario es la de las empresas Pfizer y BioNTech, que consiste en tres dosis: la segunda se administra tres semanas después de la primera y la tercera a las ocho semanas de la segunda. Es la misma formulación de la usada en los otros grupos de edad, pero se inyecta solo una décima parte de lo que reciben los adultos.

Arguedas afirmó que, aunque los menores de cinco años son los más afectados por este virus, los que tienen más edad tampoco están exentos de complicaciones en caso de contagiarse.

Uno de los principales riesgos de quienes tienen más de cinco años es el Síndrome Inflamatorio Multisistémico Infantil por Covid (MIS-C, por sus siglas en inglés). Este es un fenómeno muy raro que inflama diversas partes y órganos del cuerpo. Además, ocurre en varios sistemas del cuerpo a la vez: involucra el sistema circulatorio, el cardiovascular, el gastrointestinal y el respiratorio.

El más reciente caso se confirmó este lunes 8 de agosto, en un niño en edad escolar que permanece hospitalizado. Hasta el momento se contabilizan 67 casos de MIS-C desde el inicio de la pandemia: 24 en 2020, 33 en 2021 y 14 en lo que va de 2022.

Todos estos menores han requerido hospitalización. Solo se ha registrado una muerte con este síndrome. En octubre pasado falleció una niña de siete años que no tenía factores de riesgo ni enfermedades que pudieran predisponerla a complicaciones.

Arguedas aseveró que la inoculación contra la covid-19 también baja el riesgo de que los niños desarrollen MIS-C.

La vacuna está disponible para todos los niños entre los 5 y los 11 años, quienes pueden acudir a cualquier vacunatorio en el país.

No obstante, datos de la CCSS al 1.° de agosto pasado señalan que hay 133.467 niños que no tienen una sola dosis. Ellos constituyen el 25,4% de la población en ese rango de edad. A esto se une el que hay 65.860 niños con una dosis que no han recibido la segunda pese a que ya tienen el tiempo para obtenerla, y 85.833 que podrían tener la tercera y no la han recibido.

Completar los esquemas es clave para que la protección sea más certera y duradera. Hasta el momento esto lo han completado 240.331 niños, para un 45,73%.

A esta situación se le unen un pico de otras infecciones respiratorias agudas (IRAG), típicos de las temporadas de lluvias, que no se habían visto en los últimos dos años.

“En 2020 y 2021 nosotros no tuvimos picos de virus respiratorios de todos los años precedentes. En esos dos años, las medidas de prevención para covid incidieron positivamente en el hecho de que no tuviéramos un alto índice de contagios de virus respiratorios”, explicó.

“Este año, las medidas se alivianaron y la cosa cambió. Desde hace 10 semanas los canales de infección empezaron a caer en la zona de alarma en el número de chiquitos que estaban consultando al hospital por infección de vías respiratorias superiores en consulta externa”, añadió.

La situación con las enfermedades respiratorias se complicó hace cinco semanas, período que coincidió también con las vacaciones escolares. Este miércoles había tres niños en Emergencia con enfermedades respiratorias que no eran covid.

“Hace cinco semanas comenzamos a ver que todos los días amanecíamos con chiquitos graves en el servicio de emergencias porque el hospital estaba muy lleno para la ubicación de pacientes de ocupación respiratoria”, manifestó la pediatra.

Arguedas recuerda la importancia de que quienes tienen niños menores de cinco años en sus familias o adultos mayores redoblen las medidas. Lavado de manos, evitar aglomeraciones y evitar socializar con personas resfriadas es parte de las recomendaciones de la especialista.

“Es importante no socializar si nos sentimos resfriados, y si nos sentimos bien, procurar no socializar con quienes se sientan resfriados. Muchos de esos resfríos son producidos por agentes virales que, en población vulnerable, pueden producir problemas graves. Aquí hablamos de covid, de influenza y de otros virus respiratorios”, agregó.

La pediatra inmunóloga recordó la importancia de que las familias lleven a inocular a los niños menores cinco años apenas se tengan las vacunas disponibles.

Todavía se desconoce cómo será el ingreso de las vacunas al suelo tico. Será la CCSS quien dicte las pautas sobre cómo se hará el plan de vacunación, pero Arguedas pide a las familias llevar a vacunar a los familiares.

“Las vacunas salvan vidas y previenen a los niños ir al hospital. Necesitamos una buena recepción por parte de los papás”, recalcó.

La Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, enumeró las principales razones para vacunar a los menores de 10 años.

  1. Aminorar el riesgo de complicaciones y muertes
  2. Bajar la capacidad de transmisión: aunque los infectados vacunados sí pueden transmitir el virus, lo hacen durante menos tiempo que quienes no están inoculados, confirmó la Universidad.
  3. Las vacunas son seguras y sus efectos secundarios son menores que sus beneficios.

“Confiamos en que pronto puedan llegar estas vacunas para comenzar a cubrir a esta población que en este momento está más vulnerable”, concluyó Arguedas.

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