Salud

Superdiseminación del nuevo coronavirus: ¿Qué hace que un paciente con covid-19 pueda contagiar a decenas?

Usualmente, una persona con esta enfermedad infecta dos personas, pero en algunos casos —como el médico de 54 años— las personas pueden contagiar a 5, o a 9 o incluso a más de 40 personas ¿por qué?

Las enfermedades virales se transmiten de persona a persona. Los virus respiratorios, en su mayoría, lo hacen a través de gotitas de saliva que viajan a través de tos, estornudos o el habla.

Lo usual es que cada virus tenga una capacidad de infección determinada por la cantidad de personas que un enfermo podría contagiar. Esto se conoce como el factor del número reproductivo base o número reproductivo básico, o R0.

En el caso del covid-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, este factor va de 2 a 3 personas por paciente.

Sin embargo, esto no siempre se cumple. Hay personas, que por diferentes factores, tienen la capacidad de contagiar a cinco, diez e incluso más de 40 individuos. A este fenómeno se le conoce como superdiseminación.

En Costa Rica, un médico de 54 años contagió a cinco personas con quienes tuvo contacto directo, una de ellas, contagió a otras dos más. Asimismo, 165 trabajadores del hospital San Rafael de Alajuela que también estuvieron en contacto con él permanecen como casos sospechosos.

De esta forma, este hombre es el origen de las tres cuartas partes de los casos confirmados en el país.

Sin embargo, su caso no es el único ni el más dramático de esta epidemia a nivel mundial. Este mal respiratorio llegó a Reino Unido a través de un hombre que viajó a una conferencia de negocios a Singapur. Allí adquirió la infección, e infectó a dos personas; después viajó a Francia e infectó a seis y luego regresó a Reino Unido, región que no tenía casos y a partir de ese momento los tuvo, pues él infectó a tres individuos más.

En Corea del Sur se han detectado también sujetos que han sido responsables de infectar a más de 40 individuos.

¿Por qué? No hay una sola respuesta

FUENTE: OMS, OPS, MINISTERIO DE SALUD, CCSS, CDC, MARCELA HERNÁNDEZ, INFECTÓLOGA, CRISTIAN MARÍN, VIRÓLOGO   || WILLIAM SANCHEZ, ÉDGAR JIMÉNEZ E IRENE RODRÍGUEZ / LA NACIÓN.

Las razones por las cuales un solo individuo puede contagiar a muchas personas depende de muchos factores. Para explorarlos, La Nación contactó a Roberto Arroba, coordinador de influenza y otras virosis del Ministerio de Salud, y a la infectóloga y exministra de Salud María Luisa Ávila.

En resumen: esto depende de la salud del “superdiseminador”, de cuán hábil resulte el virus para replicarse en este cuerpo, de cómo esté el sistema inmunitario de la persona y de cómo estén las defensas de las otras que podría infectar.

Se suma, cuánto contacto tiene el diseminador con los individuos, cuán cerca está de ellos, si aplica protocolos al estornudar o toser y si los espacios son cerrados o abiertos, así como si hay ventanas o si hay aire acondicionado circulando.

Comencemos por el principio: el objetivo de un virus de entrar al cuerpo humano es replicarse. Un virus no puede reproducirse por sí mismo, requiere habitar células vivas para replicarse, pero al ingresar y comenzar a replicarse, muchas veces encuentra barreras, como el sistema inmunitario de la persona y la acción de los tratamientos médicos.

En algunas ocasiones, el virus comenzará a replicarse muy rápido y a generar muchas copias. La cantidad de copias que se contienen del virus se llama carga viral. Alguien con una carga viral muy alta tiene mayor posibilidad de transmitirle el virus a una cantidad más alta de personas.

“Hay algunas personas que carecen de la capacidad de neutralizar el virus”, explicó Ávila.

Y añadió: “es posible que tengan un receptor virus específico que hace que el virus penetre de forma más rápida, esto causa inflamación en las células y esto ocasiona que el virus se replique más rápido y que haga más copias. Y con esto vienen mayores posibilidades de infección”.

“Es una interacción muy compleja entre los receptores de la persona y el virus que en algunas ocasiones puede hacer que el virus persista y se replique con mayor rapidez. Eso hace que una persona pueda convertirse en un hipersecretor, eso podría también de la edad de la persona; conforme avanzamos en edad puede ser que los receptores disminuyan”, agregó.

En otras palabras, en cada gota de saliva que esta persona expulsaría tendría una mayor cantidad de virus que las del promedio de gente.

Esto no quiere decir que esta sea la situación del médico del hospital de Alajuela, porque son varias las razones por las cuales una persona puede ser superdiseminadora.

Para Arroba, también depende de otras cosas.

“Por ejemplo, ¿esta persona tendría una enfermedad crónica? ¿estaría tomando bien su tratamiento? Si no es así, podría tener una capacidad mayor de contagiar”, destacó el médico.

Otro factor importante es cuán cerca está esta persona de los demás, no es lo mismo una distancia de cinco metros, a una de dos, de un metro y medio, o a tenerla cara a cara.

También depende del lugar, si este es grande y ventilado hay más circulación de aire y la posibilidad de infección es menor.

Y, finalmente, depende del sistema inmunitario de las personas que se infectarían. Una persona saludable, con un estilo de vida sano tendrá más armas para evitar la entrada del virus y para luchar contra este en caso de una infección.

En otras palabras, no es lo mismo la cantidad de personas que un diseminador podría afectar si está en medio de personas jóvenes y sanas a si está con personas con males crónicos y de mayor edad.

Ni más grave, ni más leve

Ambos entrevistados son enfáticos en que la enfermedad no es más grave si usted es infectado por un superdiseminador.

“Es lo mismo si a usted lo infecta una persona que infectó a otras 15 o si lo infecta alguien que solo lo infectó a usted. El virus sigue siendo el mismo. La gravedad de los síntomas ya depende de la interacción entre el virus y la persona, y eso depende mucho de la salud de la persona, no de quién lo infecta”, destacó Ávila.

Arroba concluye: “no tenemos respuesta clara de por qué ocurre la superdiseminación porque no hay solo una razón, son muchas, pero sí sabemos que la enfermedad se comporta igual, por eso se sigue tratando igual”.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.