Salud

¿Hambre emocional? Las emociones se sientan a la mesa navideña sin ser invitadas

Estrés y ansiedad, pero también felicidad y ganas de probar todos los platillos pueden desordenar nuestra alimentación en estas fechas

14 octubre 2015.

Especial de cenas de navidad. Cena de Alemania.FOTO: Andrés ARCE / GN.
14 octubre 2015. Especial de cenas de navidad. Cena de Alemania.FOTO: Andrés ARCE / GN. Jorge Andres ARCE
¿Por qué las emociones juegan tanto en las comidas de fin de año?

Nadie las invita, pero las emociones nos acompañan en absolutamente todas las actividades de esta época. En algunos casos son la tristeza y el duelo, en otros, la felicidad y la euforia ante la reunión con gente querida, pero también puede ser el estrés de todos los compromisos sociales. Muchos pueden sentir más de una emoción al mismo tiempo, en otros los sentimientos fluctuarán.

En medio de esos estados de ánimo, se nos pone en frente una cantidad y variedad de platillos que pocas veces se reúnen en el año, con el riesgo de que también la relación con la comida es altamente emocional. Los sentimientos de nostalgia del platillo favorito de la niñez o de la curiosidad de probar algo nuevo se juntan con la sensación de placer que los químicos cerebrales despliegan.

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