Osvaldo Calderón. 28 junio

Por favor, con mucha hambre y tiempo, sea bienvenido a bordo. ¿Le apetecen unas cápsulas de patacones rellenas con camarones? En la siguiente fotografía se observan tan solo dos. La orden contiene seis de ellas:

Experiencia gastronómica en La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón
Experiencia gastronómica en La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón

Merluza a la livornesa, pargo fresco, pez espada, arroz con camarones, sopa de mariscos, ceviches y especialidad en patacones son parte del suculento menú que ofrece este restaurante cartaginés.

Un tazón con arroz y otro con vegetales hervidos. Buena mezcla para acompañar esta deliciosa merluza con receta típica de Livorno, Italia. Foto: Osvaldo Calderón
Un tazón con arroz y otro con vegetales hervidos. Buena mezcla para acompañar esta deliciosa merluza con receta típica de Livorno, Italia. Foto: Osvaldo Calderón
El pargo frito de La Cambusa de Guido y Cruz es riquísimo. Siempre me ha contentado el alma. Foto: Osvaldo Calderón
El pargo frito de La Cambusa de Guido y Cruz es riquísimo. Siempre me ha contentado el alma. Foto: Osvaldo Calderón

Desde hace unos 10 años, mi familia y yo hemos visitado La Cambusa de Guido y Cruz por la buena cuchara, la amena atención y el amor que reflejan la pareja fundadora.

La Cambusa de Guido y Cruz está al costado norte de los Tribunales de Justicia de Cartago. Foto: Osvaldo Calderón
La Cambusa de Guido y Cruz está al costado norte de los Tribunales de Justicia de Cartago. Foto: Osvaldo Calderón

Creo que esta década de experiencia basta para no enfatizar en cuanto al porqué sigo visitándola: las últimas veces, desde inicio de junio, luego de algún tiempo cómo náufrago. Los invito a ver este pequeño video:

VIDEO - Del cielo caen pargo frito y patacones: un barco encalló en Cartago y ‘amenaza’ a las papas

En náutica, una cambusa es el espacio de las embarcaciones destinado al almacenamiento, conservación y preparación de los alimentos. Cambusa = cocina.

Gilberth Borge en su labor diaria dentro de la cocina de La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón
Gilberth Borge en su labor diaria dentro de la cocina de La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón

Como la navegación marítima se basa en conocimientos astronómicos, físicos y matemáticos, “cambusa, igual, cocina de barco” se podría expresar como la solución a un gran problema. ¿Cuál?

Pues, la respuesta va con pregunta: ¿qué sería de las embarcaciones sin una cocina? A pesar de estar colmado de peces y mariscos, mar adentro la vida podría significar mucha hambre así como sal y más sal.

Sabores tropicales.

¡Qué rico sería saborear el dulce de los mangos y moras o el picantico del chile panameño mezclado con el sabor del pescado fresco de los ceviches! Siendo así, escoja entre estas cuatro opciones/fotografías:

Ceviche de pescado con reducción de mango. Foto: Osvaldo Calderón
Ceviche de pescado con reducción de mango. Foto: Osvaldo Calderón
Ceviche de pescado con reducción de moras. Foto: Osvaldo Calderón
Ceviche de pescado con reducción de moras. Foto: Osvaldo Calderón
Los amantes del buen chile deben pedir el de la casa, el de La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón
Los amantes del buen chile deben pedir el de la casa, el de La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón
Ceviche clásico con chile La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón
Ceviche clásico con chile La Cambusa de Guido y Cruz. Foto: Osvaldo Calderón

Por ello, al ingresar a este sitio, el comensal está dispuesto a zarpar a un mundo ahora conocido donde el problema del hambre se soluciona con rica y fresca comida, buen trato y por lo general, con música de Fabrizio de André, Francesco Guccini o Giorgio Gaber, entre muchos otros que empecé a conocer gracias a Shazam o luego de consultarle a Guido.

¡Jue! Luego de esos párrafos me sorprendo por tal descripción y cuestiono el origen de tan misteriosos anfitriones, cual misteriosa lo fue la Atlántida... de Platón.

“El comienzo es la parte más importante del recorrido” — Platón

Un italiano-friulano con gran carisma hacia el cliente. Una dominicana-banileja, responsable del sabor de los platillos ofrecidos. Unos hijos, costarricenses-josefinos, estudiosos y trabajadores.

Luego de comer, me ofrecen postre para dar inicio a la conversación y saber quiénes preparan estos alimentos y por qué la vida los tiene en Cartago.

Arroz con leche, obra de Cruz: magnífico. Foto: Osvaldo Calderón
Arroz con leche, obra de Cruz: magnífico. Foto: Osvaldo Calderón
Él.

Era 1993 cuando huyó de Trieste, capital y ciudad más poblada de Friul-Venecia Julia, región del noreste italiano limítrofe al este con la actual Eslovenia. Ese último país y Croacia fueron fundamentales con sus declaratorias de independencia en 1992. Prácticamente, a partir de esa situación, la gente en la zona sobrevivía a las guerras yugoslavas, comprendidas entre 1991 y 2001.

La calidez de Guanacaste recibió a Guido Kozmann. Este hombre cambió el entonces agitado mar Adriático por la calma del océano Pacífico. En el primero, aprendió a bucear. En el segundo, puso a prueba todo su conocimiento para adentrarse en el agua.

Playa Lagarto, Guanacaste. Foto: Pablo Kozmann
Playa Lagarto, Guanacaste. Foto: Pablo Kozmann

Paralelamente, empezó a pescar con una panga. Vendía producto y se dejaba algo para comer rico.

Ella.

Cruz María Rodríguez nació en República Dominicana, país con arenas y playas paradisíacas. Sus primeros 19 años los vivió en Baní, unos 60 kilómetros al suroeste de Santo Domingo. Luego de esa edad viajó a la tierra de su madre, Costa Rica. Era 1995.

“Yo cocino desde los 13 años”, recuerda.

Ellos.

Sus vidas se cruzaron en marzo de 1995 en el Pacífico norte de Costa Rica, propiamente en playa Lagarto, al sur de Junquillal, Guanacaste. Unos tres meses después, en julio, se casaron y vivieron de su capacidad para adquirir alimento del mar, así como de su comercialización. Aún no tenían un restaurante.

Guido Kozmann y Cruz María Rodríguez, dueños de La Cambusa. Foto: Pablo Kozmann
Guido Kozmann y Cruz María Rodríguez, dueños de La Cambusa. Foto: Pablo Kozmann

Pablo, Ana Pamela y Marco nacieron en 1996, 1998 y 1999, respectivamente. A pesar de ser unos enamorados del mar, Guido y Cruz abandonaron la vida costera para buscarles una buena educación a sus hijos.

“Donde reina el amor, sobran las leyes” — Platón

A julio de 2019, serán 24 años desde que esta familia se conformó y —años después— vio en Cartago la cuna para ofrecerles la educación escolar y colegial a los pequeños.

Su primera cambusa se localizaba unos 200 metros al norte del estadio Fello Meza. Era pequeña pero empezó a agitar la marea desde el 2009.

Desde entonces irradian amor por su familia, por el trabajo y por los clientes en La Cambusa, frente al costado norte de los Tribunales de Justicia en Cartago, desde 2017.

Su horario es un dato curioso, ya que abren el restaurante todos los días desde hace una década. Sin vacaciones, a excepción de dos semanas del fin de año de 2017.

Los lunes: de 11:30 a. m. a 4:00 p. m. De martes a sábado: de 11:30 a. m. a 4:00 p. m. y de 6:00 p. m. a 9:00 p. m. Los domingos: de 11:30 a. m. a 5:00 p. m.

—Don Guido, ¿no han tenido vacaciones? —le pregunté—.

—Solo dos semanas en estos últimos diez años —respondió algo cansado—.

—¿Extrañan el mar, usted y su esposa?

—¡Claro!, —recordó con ojos vidriosos—. Pero no hay satisfacción más grande que ver a los hijos crecer. Eso le gana a todo —respondió con orgullo—.

—Por su amor al mar, ¿qué sitios le gustaría frecuentar?

—Dos lugares son los más hermosos de la Tierra: cabo Filibusteros en playa Lagarto, Guanacaste, y Bahía de las Águilas en el Caribe sur de República Dominicana. Tenés que ir —me instó don Guido Kozmann—.

Otras direcciones:

Si todavía no se ubica, actualmente este restaurante está 100 metros sur y 300 oeste de la Basílica de Los Ángeles, sobre avenida 2. O bien, 500 metros norte de la entrada de sombra del estadio Fello Meza.

Fin.

En Instagram acostumbro subir fotos y videos relacionados con comida, árboles, animales, deportes y naturaleza. Algunas de ellas terminan convirtiéndose en publicaciones de este blog.

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