Eillyn Jiménez B.. 10 octubre

Alejandro Arias Monge, conocido como Diablo, se convirtió en cuestión de un mes en el hombre más buscado por la Policía.

En setiembre, trascendió un audio en el que un hombre prometía una suma considerable de dinero o droga a cambio del asesinato de oficiales de la Fuerza Pública y agentes judiciales, mientras que en la última semana volvió a ser mencionado, después de que en una grabación se escucha a un individuo ofreciendo armas de fuego y bombas molotov a los manifestantes que desde el pasado 30 de setiembre bloquen las calles.

Aunque no se ha confirmado que ambas grabaciones fueron hechas por él, las probabilidades son altas, debido a que las autoridades consideran que la voz es muy similar y que además, hace referencia a Sarapiquí, donde este sujeto, en apariencia, opera.

(Video) Conversando sobre Sucesos: ¿Quién es Diablo y por qué las autoridades andan tras sus pasos?

Por otra parte, un privado de libertad de apellidos Chaves Chaves, alias Toro y quien descuenta una condena por robo y hurto con extorsión, es señalado como el líder de una agrupación dedicada al robo de vehículos desarticulada el martes anterior.

De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), desde marzo del 2019 Chaves se encargó de coordinar la sustracción de al menos 14 autos, los cuales fueron vendidos, en su mayoría, a una chatarrera en Ciudad Quesada de San Carlos.

El valor de todos los carros robados asciende a ¢100 millones; sin embargo, los criminales los vendían a precios que oscilaban entre los ¢700.000 y ¢1 millón cada uno.

Finalmente, en esta novena edición de Conversando sobre Sucesos, hablamos sobre el caso de Allison Pamela Bonilla Vásquez.

Inicialmente, la Policía Judicial estimó que tardaría hasta dos meses en confirmar si los restos óseos hallados el pasado 28 de setiembre en un botadero clandestino de San Jerónimo de Cachí, en Paraíso, Cartago, pertenecían a la joven.

Sin embargo, la cantidad y la calidad de la muestra de ADN extraída del hueso del fémur permitió determinar en una semana que efectivamente son de la muchacha de 18 años.

A partir de esto, las autoridades judiciales se enfocarán en otras diligencias y por ello, esta misma semana, se realizó una recreación para acreditar la forma en la que el imputado arrojó a Bonilla al botadero.

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