Eillyn Jiménez B.. 8 octubre, 2020
Investigadores, funcionarios forenses y otros especialistas participaron en la reconstrucción del caso de Allison Bonilla. Foto: OIJ para LN
Investigadores, funcionarios forenses y otros especialistas participaron en la reconstrucción del caso de Allison Bonilla. Foto: OIJ para LN

Como parte de las diligencias de investigación relacionadas con el homicidio de Allison Pamela Bonilla Vásquez, la Policía Judicial realizó una recreación del lanzamiento del cuerpo a un botadero clandestino de San Jerónimo de Cachí, en Paraíso, Cartago.

En este lugar fueron encontrados los restos óseos de la joven, de 18 años, quien desapareció el 4 de marzo anterior cuando regresaba a su casa en la urbanización Florencio del Castillo, en Ujarrás.

De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el objetivo de la diligencia de este jueves es analizar los factores que influyeron en la caída desde la vía pública, así como estudiar los elementos que contribuyeron con el proceso de descomposición del cadáver.

Georgina Pacheco Revilla, antropóloga del Departamento de Medicina Legal de la institución, detalló que en estos casos se toma en cuenta el clima, el tipo de suelo, la vegetación, así como los animales existentes en la zona.

"Estamos haciendo una inspección del lugar de los hechos donde se encontraron los restos de Allison (Bonilla), ya que no todos estuvimos en el levantamiento del cuerpo y queremos tener un mejor conocimiento del área y de los puntos donde se encontraron las evidencias.

"Además, hacemos una dinámica con un maniquí con un peso y una estatura similar a la de la víctima, para establecer las posibilidades de la caída que pudo tener un cuerpo en este lugar.

“Es una diligencia importante para nosotros y la Fiscalía”, explicó la especialista.

Para documentar los hechos participaron funcionarios de Imagen Forense, mientras que expertos de Ingeniería Forense se encargaron de hacer una planimetría de la ubicación de los restos óseos y las evidencias para el caso.

José Francisco Herrera Umaña, abogado de un hombre de apellidos Sánchez Ureña, quien figura como único sospechoso del crimen, estuvo en el sitio y catalogó la diligencia como “poco seria”.

"Nunca había visto nada tan informal y estamos ante un caso sumamente delicado. El muñeco que llevaron no se parecía a Allison (Bonilla) y nadie nos indicó cuál iba a ser la dinámica.

“Pero para efectos de mi cliente, nos beneficia mucho, porque son cosas que vamos a impugnar, que vamos a alegar”, afirmó el jurista.

Ante esto, Pacheco indicó que se siguieron los protocolos establecidos para estos casos, donde se intenta hacer que todo se apegue a los hechos en la medida de lo posible.

La antropóloga dijo que cada detalle se cuida, tomando en cuenta que eso les permite levantar un informe que se aporta como prueba para la investigación.

Como parte de ese proceso es que se toma en cuenta el peso, la estatura, así como el uso de prendas similares a las que portaba la víctima para el momento de los hechos.

Por su parte, Rodrigo Araya Solano, abogado de la familia de Bonilla, manifestó que ellos esperarán el informe de la reconstrucción, ya que no participaron para evitar revictimizar a Yendry Vásquez Cordero, madre de la joven.

“El objetivo es acreditar la forma en la que el imputado arrojó a Allison (Bonilla) al botadero, para demostrar cómo científicamente fue que los restos quedaron en el lugar que fueron encontrados”, aseguró Araya.

El pasado 28 de setiembre el OIJ encontró osamenta en el botadero clandestino, un día después de que un grupo de voluntarios hallara un jacket, un zapato, una media y dentro de esta una uña.

Una semana después, el 5 de octubre, las autoridades confirmaron que los restos óseos pertenecían a Bonilla.

Hasta ahora, Sánchez Ureña, conocido como Sukia, es el único detenido por este caso. Él descuenta seis meses de prisión preventiva como sospechoso del delito de homicidio calificado, según la Fiscalía Adjunta de Narcotráfico y Delitos Conexos.

El sujeto fue detenido a inicios de setiembre y, en una primera declaración, confesó haber violado y asesinado a la joven. Incluso, fue él quien indicó que la había lanzado al botadero clandestino.

Sin embargo, el 28 de setiembre en una ampliación a su declaración inicial, cambió la versión y aseguró que él no le hizo “daño alguno a esta joven”.

Colaboró la corresponsal Keyna Calderón M.