Eillyn Jiménez B.. 3 octubre

Un médico, de apellidos Pérez Hernández, figura como el principal sospechoso de fingir el suicidio de su esposa, María del Carmen Tacsan Ulate, para ocultar que la mató de un balazo.

De acuerdo con las pruebas recabadas por las autoridades judiciales, el pasado 19 de setiembre ambos se encontraban en su casa, en San Rafael de Heredia, y, presuntamente, el sujeto tomó a la víctima por el cuello, provocando que esta perdiera la consciencia.

Posteriormente, se presume que Pérez utilizó un arma de fuego y le disparó a la mujer, ocasionándole la muerte en el lugar.

Después de que el imputado corroboró que Tacsan había fallecido, las autoridades judiciales sospechan que procedió a acomodar el cuerpo y llamar al 9-1-1 para indicar que su esposa se había suicidado. Sin embargo, la evidencia científica permitió determinar que se trató de un feminicidio.

(Video) Conversando sobre Sucesos: ¿Cómo descubrió el OIJ el feminicidio de María del Carmen Tacsan?

Por otra parte, el cambio de versión del sospechoso de la desaparición y el asesinato de Allison Pamela Bonilla Vásquez, un agricultor de apellidos Sánchez Ureña, coincidió con el hallazgo de prendas y restos óseos en un botadero clandestino en San Jerónimo de Cachí, en Paraíso, Cartago.

En ese lugar, el sospechoso dijo haber lanzado el cuerpo de la muchacha y el domingo un grupo de voluntarios que se encontraba en una búsqueda encontró un zapato, una media con una supuesta uña y una jacket.

Posteriormente, el lunes, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmaron que en el lugar también se encontró otro zapato, tela que parece ser de jeans, así como restos óseos humanos.

Todo fue trasladado al Complejo de Ciencias Forenses, donde los expertos determinarán si pertenecen o no a la joven, pese a esto, Yendry Vásquez Cordero confirmó que las prendas son de su hija.

Finalmente, en esta octava edición de Conversando sobre Sucesos detallamos la forma en la que una familia de una niña de 11 años se enteró, en agosto anterior, que la menor fue violada por su padre y, producto de esa situación, quedó embarazada.

La víctima vive en una comunidad indígena de Sepeque, en Talamanca, Limón, y, de acuerdo con la investigación, sufrió los ataques sexuales durante paseos que hizo con su progenitor.

Se trata de un hombre apellidado Domínguez Hernández, de 46 años, quien fue detenido por el delito de violación en perjuicio de menor de edad y, desde el 8 de agosto pasado permanece en prisión preventiva.

La menor tiene cinco meses de gestación y, según informó el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), se mantiene con su mamá, quien debe brindar “el entorno protector”.

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