Revista Dominical

¿El electorado castigó a la ‘oposición’ complaciente? Estos tres partidos políticos podrían ofrecer prueba de ello

Tres agrupaciones políticas de oposición podrían haberse visto afectadas por ser tenues en control político. Expartidarios reconocen tibieza, falta de crítica y cálculo político como las causas del colapso.

12/04/2024/ Reunión de Rodrigo Chaves con diputados Alejandro Pacheco, Horacio Alvarado, Fabricio Alvarado y Eliecer Feinzaig en casa presidencial para negociar elección del directorio de la asamblea Legislativa para el 1 de Mayo / Foto John Durán
12/04/2024/ Reunión de Rodrigo Chaves con diputados Alejandro Pacheco, Horacio Alvarado, Fabricio Alvarado y Eliecer Feinzaig en casa presidencial para negociar elección del directorio de la asamblea Legislativa para el 1 de Mayo / Foto John Durán JOHN DURAN

El Congreso 2026-2030 será el menos fraccionado en 24 años, y esto implica que menos partidos tendrán cabida en las 57 curules. Entre los grandes perdedores se encuentran tres partidos políticos “de oposición” que hicieron a medias la labor de control político, y en esta entrega de Revista Dominical, analizamos la escena de la muerte –o agonía– de esas agrupaciones.

Tres partidos afrontarán el exilio en toda regla: el Partido Nueva República (PNR) de Fabricio Alvarado, Progreso Social Democrático (PPSD) de Luz Mary Alpízar, y el Liberal Progresista (PLP) de Eliécer Feinzaig. Ellos no tendrán diputaciones ni acceso a deuda política, por no llegar al porcentaje mínimo de votos (4%).

Además, hay un partido histórico que no ha muerto, pero está agonizando. Este es la Unidad Social Cristiana (PUSC), que está en estado crítico; resistirá sobre los hombros de la abogada Abril Gordienko, su única diputada, ya que su candidato presidencial, Juan Carlos Hidalgo (2,8%), no llegó ni al 4% de los votos. Solo recibirán fondos estatales gracias a la curul que obtuvieron. Este no es un dato menor, ya que el gasto proselitista de este partido, hasta el 31 de diciembre, ascendía a ¢499 millones.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌