Editorial

Editorial: No hay almuerzo gratis: el fabricismo y la inmunidad de Chaves

Al parecer, los valores del PNR privilegian el cálculo electoral sobre el deber de fortalecer y resguardar el derecho ciudadano a elegir sin interferencias. El 3 de noviembre, la fracción chavista cerró filas contra una moción que pide a Alvarado renunciar a su inmunidad tras las denuncias de dos mujeres por presunto abuso sexual

06/02/2022/ Elecciones 2022 / Fabricio Alvarado  recorre calles de Villa Esperanza de Pavas / fotografía: John Duran
06/02/2022/ Elecciones 2022 / Fabricio Alvarado recorre calles de Villa Esperanza de Pavas / fotografía: John Duran JOHN DURAN
Fabricio Alvarado sostiene que solo procede renunciar a la inmunidad si hay una solicitud formal de la Fiscalía o de la Corte Suprema de Justicia. Jurídicamente, su tesis es discutible; políticamente, conveniente; moralmente, débil. (JOHN DURAN)

Por segunda vez en menos de tres meses, la bancada del Partido Nueva República (PNR), liderada por Fabricio Alvarado, se dispone a salvar al presidente Rodrigo Chaves de enfrentar una investigación. En setiembre, impidió el levantamiento de la inmunidad para que el Poder Judicial avanzara en el caso BCIE–Cariñitos por presunta concusión, y el martes volvería a votar en contra del desafuero, esta vez para evitar que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) pueda siquiera iniciar la pesquisa de 15 denuncias por supuesta beligerancia política.

Alvarado, candidato presidencial para los comicios del 1.º de febrero, alegó en setiembre que “levantarle el fuero a Chaves es ponerle las elecciones en bandeja de plata”. Ahora, asegura que la investigación del TSE convertiría al presidente en un mártir y ayudaría a que la aspirante oficialista, Laura Fernández, gane las elecciones: “Nuestra decisión, como fracción de Nueva República, no es para salvar a Chaves… es para salvar a Costa Rica de Chaves”, dijo.

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