Editorial

Editorial: Chaves debe rendir cuentas ante el TSE

El mandatario no ha dejado de desafiar, una y otra vez y de manera ostensible, los preceptos de la Constitución y el Código Electoral que impiden la parcialidad o beligerancia política de los funcionarios públicos. Sus reiterados desafíos a esta prohibición no deben quedar impunes

Rodrigo Chaves, beligerancia política
Rodrigo Chaves, beligerancia política Archivo LN
Rodrigo Chaves, beligerancia política
Rodrigo Chaves, beligerancia política (Archivo LN/Archivo LN)

Los reclamos ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) han sido muchos y reiterados; tantos, que hasta el momento se han acumulado 24 de ellos. Las advertencias y pedidos de prudencia que le hizo la institución también han abundado. Y las normas que impiden y castigan las conductas que se le atribuyen no admiten lugar a dudas. A pesar de todo esto, desde finales del año pasado el presidente Rodrigo Chaves no ha dejado de desafiar, una y otra vez y de manera ostensible, los preceptos de la Constitución y el Código Electoral que impiden la parcialidad o beligerancia política de los funcionarios públicos.

Lo ha hecho desde sus puestas en escena de los miércoles en la Casa Presidencial; en actos públicos de diversa índole; en cadenas de radio y televisión; incluso, ante estudiantes sorprendidos de que los llamara a votar en cierto sentido. Lo ha hecho como si gozara de un privilegio unipersonal que lo pone por encima de nuestro ordenamiento jurídico. Y esto no se vale en democracia.

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