Editorial

Editorial: La desacertada política monetaria del BCCR

Persisten muchas dudas alrededor del manejo de la política monetaria. La economía, en vez de despertar, parece estar apagándose

El 30 de abril del 2024, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) publicó su informe más reciente de política monetaria, donde describe un panorama poco alentador para los próximos dos años. Foto: Rafael Pacheco
El 30 de abril del 2024, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) publicó su informe más reciente de política monetaria, donde describe un panorama poco alentador para los próximos dos años. Foto: Rafael Pacheco Rafael Pacheco Granados

El 30 de abril del 2024, el Banco Central de Costa Rica (BCCR) publicó su informe más reciente de política monetaria, donde describe un panorama poco alentador para los próximos dos años. De acuerdo con sus estimaciones, el Banco prevé un menor crecimiento del producto interno bruto (PIB), menos expansión del consumo de las familias, un crecimiento más débil de las exportaciones, fuerte desaceleración en las zonas francas y, en general, bajas tasas de mejora en muchas de las actividades constitutivas del régimen definitivo.

En su informe, el BCCR también aplazó la fecha en que espera el retorno de la inflación al rango meta de entre un 2 y un 4 %. Ahora, calcula alcanzarlo en el primer trimestre del 2025. Este hecho se mantiene entre los elementos de preocupación más destacados. Incumplir la meta inflacionaria implica dos riesgos para la entidad: el primero es la pérdida de credibilidad, un bien muy preciado y costoso para la banca, y el segundo es seguir acercando al país, innecesariamente, a un círculo deflacionario.

Según el documento, el manejo de la política monetaria más bien ha sido congruente con el esquema de metas de inflación. Si bien nuestro banco central tiene la tasa de política monetaria (TPM) más baja de Latinoamérica e incluso está por debajo de la tasa de los fondos federales de Estados Unidos, el informe omite algunos hechos relevantes. En primer lugar, Costa Rica es la única economía con 10 meses consecutivos de inflación negativa en el mundo. Además, es indispensable señalar que si la TPM se ha reducido mucho, es porque se había incrementado aceleradamente en solo 12 meses.

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