Editorial

Editorial: Guía perfecta para el patriarcado

Pretender dar clases de comportamiento a las turistas para la ‘autoprotección’ significa atribuirles la culpa por incumplir el papel social de subordinadas a las reglas impuestas por el machismo

Captura de pantalla del sitio web del Inamu
Captura de pantalla del sitio web del Inamu

A las mujeres no las violan ni las matan por como se visten, o porque al tomar bebidas alcohólicas corren el riesgo de “descontrolarse”. Tampoco porque teman decir “no” o envíen “señales equivocadas” a los hombres. Las violan y matan, sean nacionales o extranjeras, por la persistencia de una decadencia social llamada patriarcado.

Pretender darles clases de comportamiento para la “autoprotección” significa atribuirles la culpa por incumplir el papel social de subordinadas a las reglas impuestas por el machismo. Tales relaciones de poder son protegidas explícita y vergonzosamente para Costa Rica en la Guía de buenas prácticas de seguridad en las operaciones turísticas.

“Camuflarse” con vestimenta similar a la local es un consejo estulto, debido a que nadie debería esconder su nacionalidad o sexo para aplacar odios, a la imposibilidad de ocultar las características físicas de los habitantes de cada continente o país y, principalmente, porque alimenta el argumento a favor de la supuesta debilidad de los hombres, la cual, según la recomendación del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) y la Comisión Nacional de Seguridad Turística (Consetur), debe mitigarse evitando “llamar la atención”.

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