Editorial

Editorial: Educación falseada

El Ministerio de Educación difunde entre los alumnos de undécimo versiones tergiversadas de la historia reciente en consonancia con los prejuicios ideológicos de la izquierda

Había una vez un país idílico, con ciudadanos igualiticos y prósperos. Era una nación solidaria, enamorada de su cocina y refractaria a las extranjeras, especialmente la comida rápida engendrada por el imperio. Hasta la línea aérea era autóctona y sus aviones surcaban los aires desplegando la insignia nacional. Apenas había pobreza y casi nada de desempleo. Las empresas públicas eran fuente inagotable de prosperidad y el Estado velaba por la felicidad de los pobladores.

Entonces, cayó sobre todo el territorio la inexplicable sombra del neoliberalismo, con los programas de ajuste estructural (PAE) promovidos por el Fondo Monetario Internacional como cabeza de playa. A partir de ese momento, todo fue tristeza, empobrecimiento, desigualdad y hamburguesas.

El país del cuento de hadas nunca existió y, si lo hizo, no se llamaba Costa Rica, salvo en la imaginación de algunos sectores de izquierda empeñados en negar el progreso de los últimos 40 años. Tampoco existió el parteaguas atribuido a los programas de ajuste estructural. Antes de los PAE, el país interesadamente idealizado por sectores de la izquierda había conseguido caer en una de las crisis más profundas de su historia, pero el Ministerio de Educación Pública no parece haberlo notado, a juzgar por las tergiversaciones presentadas a los alumnos como si fueran datos incontrovertibles.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌