Juan Diego Córdoba González. 11 julio
Autoridades intervinieron cuarterías para intentar frenar la propagación del virus en esos establecimientos donde decenas de personas viven hacinadas. Cortesía.
Autoridades intervinieron cuarterías para intentar frenar la propagación del virus en esos establecimientos donde decenas de personas viven hacinadas. Cortesía.

En el pico de la pandemia de coronavirus, en Costa Rica operan tres albergues para pacientes con covid-19.

Esos espacios fueron habilitados por las autoridades para atender a enfermos que viven en cuarterías o en viviendas sin las condiciones necesarias para cumplir el aislamiento.

Rodrigo Marín, director de Vigilancia de la Salud, precisó hoy que estos establecimientos funcionan en San José, San Ramón y Guanacaste.

Si los enfermos se mantuvieran en su cuartería, fácilmente el virus se propagaría a los otros habitantes de esos precarios lugares, y a su vez podrían esparcir el virus fuera de ellos.

Solo en la capital se tienen registro de unas 400 cuarterías, en donde viven 15.000 personas en condiciones deplorables.

Lo mismo ocurre con los pacientes positivos de viviendas que no cumplen condiciones adecuadas para aguardar cuarentena, muchas de ellas en populosos barrios como La Carpio, en La Uruca. También en caseríos del distrito josefino de Pavas.

Por esta razón, las autoridades redoblan el paso con el objetivo de establecer más albergues en los cantones con más casos, para atender a pacientes positivos que viven en el mismo territorio.

“Estamos trabajando junto con la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) para habilitar más albergues porque, honestamente, es una de las mejores medidas que podemos tomar”, afirmó Marín.

El director de Vigilancia de la Salud también instó a las autoridades municipales a facilitar ese proceso. En algunos casos, como en Alajuelita, el gobierno local se opone a dicha medida.

En otros casos, son los mismos vecinos los que presionan a las autoridades para que no establezcan albergues en sus comunidades.

Eso sucedió el mes pasado cuando las autoridades tuvieron que trasladar a 17 personas de un albergue en Santa Rosa de Pocosol, San Carlos, debido a la molestia comunal.

Entonces, el epicentro de la emergencia se encontraba en ese cantón alajuelense y en otros de la zona norte.

Algunos de esos albergues funcionan de forma temporal y pueden ser rotativos de acuerdo al momento de la emergencia sanitaria, según insistieron las autoridades.

“La municipalidad que tiene un albergue para casos positivos tiene un puntaje mayor. Tener hoy un lugar donde podamos aislar los casos que no pueden hacer cuarentena de forma correcta, es una de las mejores medidas de salud pública para evitar el contagio de más personas”, expresó Marín.