Salud

Restricción vehicular empezará a las 9 p. m. desde el sábado con alternancia por placas en fin de semana

Este sábado circulan pares y domingo las impares. Ajuste por el resto del mes busca frenar pico de contagios de covid-19 y saturación en hospitales

El aumento de casos de covid-19 y la saturación hospitalaria forzaron a las autoridades a reinstalar la restricción vehicular sanitaria a partir de las 9 p. m. a partir del próximo sábado y por el resto del mes.

Asimismo, volverá el esquema de alternancia por placas, pares e impares, los fines de semana, con el fin de reducir la movilidad de los ciudadanos.

Así lo informaron autoridades de Gobierno a representantes empresariales y sectores productivos durante una reunión convocada este martes, confirmaron algunos participantes a La Nación.

Esto supone un endurecimiento de las restricciones vigentes al ampliarse una hora la restricción vehicular sanitaria que desde el sábado será entre 9 p.m. y 5 a. m. La decisión también afectará a establecimientos comerciales incluidos supermercados, pulperías y licoreras.

El aforo de bares quedará en 25% y actividades académicas, de culto o culturales seguirá en solo 500 personas como máximo, siempre que se asegure el distanciamiento de 1,8 metros entre individuos o burbujas.

De esta forma, se revierten las medidas que regían desde el lunes 9 de agosto cuando la restricción comenzó a las 10 p. m., en vez de las 9 p. m., así como la aplicada desde la primera semana de setiembre cuando se eliminó la alternancia de placas entre sábado y domingo.

Con el ajuste, entre semana la circulación por placas queda de esta forma:

  • Lunes: no circulan 1 y 2
  • Martes: no circulan 3 y 4
  • Miércoles: no circulan 5 y 6
  • Jueves: no circulan 7 y 8
  • Viernes: no circulan 9 y 0
  • Sábado 18 de setiembre: no circulan impares
  • Domingo 19 de setiembre: no circulan pares
  • Sábado 25 de setiembre: no circulan pares
  • Domingo 26 de setiembre: no circulan impares

La intención es procurar una baja en el pico de casos que para el viernes, último dato proporcionado por el Ministerio de Salud, fue de 2.825 contagios y 1.311 personas hospitalizadas.

Tal es la situación que 40 directores de hospitales y redes de servicios de salud solicitaron a las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) trasladar a la Presidencia de la República un llamado de ayuda y las preocupaciones plasmadas en una carta que enviaron el lunes 6 de setiembre.

Una de los aspectos en los que hicieron énfasis fue, precisamente, la inconveniencia de flexibilizar medidas en momentos de alto número de infecciones dada la presencia de la variante delta del nuevo coronavirus.

Este martes, el Gobierno pareciera haber respondido con estos cambios y confirmó las medidas al tiempo que mostró un sombrío panorama sobre el estado de la pandemia, la saturación en hospitales y el creciente ritmo de muertes por la covid-19.

Mario Urcuyo, experto de la Sala de Situación de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) advirtió que Costa Rica avanza hacia el “peor momento de la pandemia”.

Según datos divulgados este martes, del 5 al 11 setiembre murieron 187 personas por la enfermedad; un aumento de 37,5% en la mortalidad respecto a la semana anterior cuando fueron 136 decesos. El promedio actual indica 27 vidas perdidas a diario.

“Siempre se hace hincapié en que de variar los escenarios se tienen que ajustar las medidas y esto es lo que estamos haciendo. Estas medidas están apegadas a garantizar el tiempo, la holgura necesaria para recuperar esa capacidad del sistema de salud”, expresó Alexánder Solís, presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

Solís aseguró que reducir una hora en tiempo de exposición genera un impacto importante, en relación con la reducción del tiempo para circular.

Enojo empresarial

Pese a estos datos, el regreso de medidas más restrictivas causó malestar en el sector empresarial y comercial desde donde llegaron reclamos al Gobierno al insistir en que las empresas cumplen los protocolos y que reducir su periodo de operación no sacará al país de la emergencia.

La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) expresó su desagrado por lo que llamó el “poco interés expresado por el Poder Ejecutivo para aceptar la colaboración que ha tendido el sector empresarial” para contribuir con la atención de la pandemia.

Según la organización, el Gobierno no ha querido escuchar sus peticiones ni ha explicado los criterios técnicos necesarios para tomar decisiones que fomenten la reactivación de la economía, la reducción del desempleo y combate a la creciente pobreza.

“La cúpula empresarial considera que la decisión de retornar a la restricción sanitaria a las 9 p. m. y por placas par o impar los fines de semana es otro duro golpe a un sector que ha contribuido en el apego estricto de los protocolos. Además, no contribuye en nada para evitar la pérdida de más empleos en el sector privado formal”, indicó el grupo en un comunicado.

La Uccaep reiteró que las limitaciones de horario “no son el camino para reducir el contagio, el camino es el aceleramiento de la vacunación” al tiempo que reiteró la conveniencia en el sector público y privado del teletrabajo.

Para Arturo Rosabal, vicepresidente de la Cámara de Comercio, los cambios son un “paso hacia atrás”.

“Comprendemos que la situación de salud es grave y todos tenemos que tomar las medidas necesarias para bajar esa curva de casos. Sin embargo, como hemos insistido antes, los contagios no están en los comercios, en la inmensa mayoría hay protocolos y aquellos que incumplan deben ser sancionados”, manifestó.

El empresario también insistió en la necesidad de acelerar la vacunación y se quejó por el escaso interés de buscar en el sector privado un socio para aplicar alrededor de un millón de vacunas disponibles para suministro.

También hubo decepción para la Cámara Costarricense de Restaurantes y Afines (Cacore), como expresó Jorge Figueroa, presidente de la organización.

“Los contagios se están dando en fiestas clandestinas y actividades informales. Los negocios formales que incumplan hay que cerrarlos también.

“Tenemos el problema de la saturación hospitalaria lo cual entendemos, pero la solución no está en los hospitales, está en nuestras comunidades y por eso les pedimos a todos respetar el uso de la mascarilla, el lavado de manos, los aforos y las burbujas”, expresó.

Juan Fernando Lara Salas

Juan Fernando Lara S.

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, infraestructura, energía y telecomunicaciones.