Silvia Artavia. 15 octubre, 2018
Roberto Samcam es un mayor retirado del Ejército Popular Sandinista quien se refugia en Costa Rica desde julio, pues es un perseguido político del régimen de Daniel Ortega. Foto: Cortesía de Fundación Arias para la Paz.
Roberto Samcam es un mayor retirado del Ejército Popular Sandinista quien se refugia en Costa Rica desde julio, pues es un perseguido político del régimen de Daniel Ortega. Foto: Cortesía de Fundación Arias para la Paz.

Roberto Samcam Ruiz, un mayor retirado del Ejército Popular Sandinista, considera que hay una clara intención de Daniel Ortega para desestabilizar políticamente a Costa Rica y evitar que este país siga pronunciándose contra el régimen nicaragüense ante organismos internacionales.

“Hay un intento de desestabilización de Costa Rica por parte del gobierno de Daniel Ortega para evitar que los costarricenses continúen teniendo esa beligerancia que han demostrado en la OEA (Organización de Estado Americanos) y en la ONU (Organización de las Naciones Unidas)”, afirmó el exmilitar.

Samcam, quien habita en Costa Rica desde julio, como exiliado del régimen orteguista, enfatizó que los nicaragüenses intentan desviar la atención de las autoridades ticas.

“Tratan de profundizar los conflictos internos costarricenses, para que la tensión del Gobierno tico no esté dirigida hacia Nicaragua, sino hacia los problemas actuales del país, por ejemplo, los económicos, los sociales, el ingreso de una gran cantidad de ciudadanos nicaragüenses que venimos huyendo de la represión orteguista”, expresó.

De hecho, afirmó que hay infiltrados nicaragüenses exacerbando los ánimos en actos sociales y políticos en Costa Rica.

“Todas las manifestaciones xenófobas (en Costa Rica) creemos que han sido estimuladas por agentes de la inteligencia de Ortega”, comentó Samcam.

Según el exguerrillero, las autoridades nicaragüenses estarían gestando lo que en el argot militar se conoce como un falso positivo; es decir, un autoataque. Incluso, asegura, Nicaragua contaría con ayuda de otras naciones para esto.

“El planteamiento es que la inteligencia rusa, la venezolana y la nicaragüense están trabajando muy fuertemente aquí, porque hay un elemento que nosotros hemos planteado, y es que el Gobierno de Nicaragua pretende crear un falso positivo. Es decir, pretende organizar una supuesta invasión de exiliados nicaragüenses, que están actualmente en Costa Rica, hacia Nicaragua”.

Ese supuesto autoataque, prosiguió Samcam, lo llevarían a cabo espías de Ortega con nicaragüenses que hoy se refugian en nuestro país.

“Procederían a una acción que le permita a Daniel Ortega decir ‘estoy siendo agredido por el gobierno de Costa Rica, hay una invasión que viene de territorio tico, hay gente que viene armada y que el gobierno de Costa Rica lo sabe’”, aseveró el excombatiente.

“Hay que recordar que una gran cantidad de jóvenes que están aquí fueron sofocados a sangre y fuego por los paramilitares. Son jóvenes de 17, 25 años, que vienen con una carga de ira, de rebeldía, que darían cualquier cosa por regresar a combatir. Eso Ortega lo sabe y ha enviado a algunos elementos para tratar de manipular ese sentimiento”, continuó

Samcam dijo que, incluso, las supuestas gestiones del régimen nicaragüense en Costa Rica intentan convencer a los exiliados de que países como Colombia y Estados Unidos estarían gestando una acción armada contra Nicaragua en complicidad con San José.

Hechos ‘coincidentes’

Roberto Samcam declaró a La Nación que otra de las sospechas es que los orteguistas habrían intervenido en las recientes manifestaciones contra la reforma fiscal en Costa Rica.

“Tres días antes del inicio de la huelga, tuvimos la información de que gente de la inteligencia de la policía (nicaragüense) estaba aquí, mucha coincidencia. Antes de la expresión xenófoba en el parque de La Merced (en San José), había gente de la inteligencia aquí”.

“Muchos de los elementos que se vivieron en algún período de la huelga semejaban el comportamiento de Nicaragua. No es casual el daño al oleoducto de Recope, por ejemplo”.

No obstante, enfatizó el exmilitar, no puede dar fe de que exista algún nexo entre sindicalistas ticos y orteguistas.

“No podría asegurarlo, pero sí vemos demasiadas coincidencias. Esta situación de la entrada de gente de la inteligencia días antes de la expresión xenófoba y de la huelga, nosotros, que estamos acostumbrados a pensar mal, lo vemos muy coincidente”, concluyó.

El 17 de setiembre, como parte de la huelga, manifestantes dañaron un poliducto de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) en un tramo del sistema localizado en El Coyol de Alajuela.

En un hecho de otra índole, el sábado 18 de agosto, la Policía detuvo a 44 personas durante una manifestación xenofóbica contra nicaragüenses en el parque La Merced, en San José.

Al menos 38 personas fueron detenidas en Managua este domingo 14 de octubre, mientras participaban en una marcha denominada “Unidos por la libertad”.

El capítulo forma parte de la ola de violencia que enfrenta el país vecino desde hace casi seis meses y que ha cobrado la vida de unas 320 personas.

Esa misma situación obligó al exmilitar Samcam a refugiarse en suelo tico, con su esposa, desde julio. Ambos salieron huyendo de su casa en Jinotepe, una ciudad del departamento de Carazo, en el país vecino, tras ser perseguidos políticos. Sus dos hijos, menores de edad, fueron trasladados a otro país.