El País

De lo básico a lo sofisticado: la creciente tendencia de casas inteligentes en Costa Rica

Artículos de $12 y sistemas completos de $300 a $15.000 les permiten a familias reducir su consumo energético y tener más seguridad y comodidad en su hogar

Harnayz Jiménez se casó con Alejandra Quirós en 2008 y juntos heredaron la casa de los papás de ella, en Oreamuno de Cartago. En ese momento era una vivienda con poco más de 30 años de construida, pero necesitaba una restauración para convertirse en el hogar que ellos buscaban. Al inicio se enfocaron en reforzar sus cimientos, pero tiempo después decidieron invertir en tecnología y dicen que hoy ven los frutos de esa decisión.

Cuando conocieron sobre las casas inteligentes y la automatización, vieron una forma de darle una “nueva vida”, mucho más moderna, a esa casa donde iban a comenzar una familia. Después de instalar su sistema smart home, la pareja logró controlar su vivienda con un panel digital en la pared de su sala, el cual les ha facilitado varias tareas, pero principalmente, otorgado un nivel de seguridad que los hace dormir tranquilos.

“Esto no solo nos permite ir de vacaciones sin tener ese miedo de dejar la casa con las luces apagadas, sino que también nos ha ayudado a subirle la plusvalía a la casa y consumir menos energía con solo utilizar lo necesario cuando lo ocupamos. Desde que lo tenemos se han presentado muy pocos fallos técnicos y ahora lo hemos actualizado bastante con más artículos”, afirmó Jiménez, quien ya tiene más de 14 años con el sistema.

Israel Solís es otra persona que le ha sacado bastante provecho a esta tecnología, pero no solo en su hogar, sino también en su trabajo. Este creador de contenido ofrece servicios de transmisiones en vivo a empresas y organizaciones en una oficina que construyó al lado de su apartamento, en la cual tiene todos sus dispositivos electrónicos conectados a un asistente de voz que le facilita las tareas laborales y lo acompaña en la jornada.

“Como son transmisiones en directo, yo no me puedo pasar levantando mucho, entonces desde mi escritorio puedo prender y apagar luces específicas, activar sonidos y apagar cámaras. El volumen de la música y el tipo de canciones también son automatizadas, hasta tengo alarmas para que los clientes sepan cuánto tiempo llevan en vivo. También cuando me alejo o acerco a 100 metros, el estudio se apaga o se enciende”, explicó.

De acuerdo con Green Building Council (GBC), una organización que promueve la construcción sostenible y moderna en Costa Rica, una casa inteligente es la que se adapta a las necesidades y deseos de sus ocupantes, controlando automáticamente todo tipo de herramientas domésticas. Funciona con un sistema que aprende y trabaja de la rutina de sus residentes, observando cómo viven realmente, en qué habitaciones pasan la mayor parte del tiempo y cómo usan la climatización e iluminación del espacio a diario.

Elías Robles, presidente de la firma, indicó que hoy en día este tipo de viviendas son mucho más comunes de lo que la gente se imagina y que hasta en cualquier supermercado se pueden comprar diferentes tipos de aparatos que pueden simplificar en gran manera la cotidianidad. Además, aseguró que actualmente tener un hogar inteligente no es costoso, sino más bien una forma de abaratar gastos por medio del ahorro energético.

“Por ejemplo podemos encontrar luces inteligentes que no solamente se prenden y se apagan, sino además pueden cambiar el color dependiendo de la hora del día”, puntualizó.

Agregó que a estos sistemas se les pueden adjuntar sensores de movimiento, alarmas, cámaras de seguridad, sistemas de audio y un sinfín de electrodomésticos que, una vez configurados, ofrecen mayor seguridad.

Harnayz Jiménez y Israel Solís también confirman que en los últimos años se ha vuelto más asequible tener una casa inteligente en comparación con el pasado, cuando no se había popularizado tanto dicha tendencia. Ambos cuentan que ahora les salen más baratos los dispositivos y que son más fáciles de conseguir en el país.

Robles destaca que, a nivel mundial, todos los productos relacionados con la conectividad pueden adherirse a un sistema de casa inteligente, interactuando entre ellos y además creando escenas de todo tipo para generar ambientes que mejoren la calidad de vida. “Esto no es solo una tendencia sino la forma en que el mundo se va a ir adaptando para que nuestros hogares sean una experiencia única”, detalló el presidente de GBC.

Entre los asistentes de voz más populares para estas viviendas se encuentran Alexa de Amazon, Google Assistant y Siri de Apple, con los cuales se pueden controlar varios dispositivos con solo comprar los artefactos compatibles. Sin embargo, también existen sistemas más sofisticados que se incluyen en la construcción de la vivienda y que permiten automatizar aspectos de seguridad y demás funciones de la residencia mucho más complejas.

Nexxt Connectivity es una de las productoras líderes de estos artículos en el país y explica que el primer paso para convertir una casa en inteligente es revisar los espacios disponibles y las necesidades en el hogar, que pueden ser de seguridad, iluminación, energía, mascotas y más.

Luego de esto deben escogerse productos esenciales, como un bombillo inteligente A19 multicolor, un toma corriente 2x2 y una cámara ptz, que se complementen con un asistente de voz para disfrutar de la experiencia de automatización con comandos de voz.

Pedro Rivas, gerente de ventas de la empresa, confirma que también ha percibido un aumento de demanda de esta clase de casas porque han experimentado crecimientos de ventas de más del 50% año a año. “La aceptación en los clientes es muy buena porque complementan la venta de los productos regulares que pueden convertirse en inteligentes, como por ejemplo una plancha de pelo, un tostador o un aire acondicionado”, refirió.

Según dijo, los productos pueden ir desde los $12, hasta kits y electrodomésticos que rondan los $90, y que las principales tendencias son para funciones de iluminación, seguridad, energía y audio o video. Asimismo, resaltó que en Centroamérica apenas está “asomando la nariz” a la categoría smart, porque en otras regiones ya se encuentran muy avanzados, pero que eso más bien genera mucha oportunidad de crecimiento.

“Todos nuestros retailers cuentan con exhibiciones en vivo de producto funcional, en la cual los clientes pueden revisar el funcionamiento y cómo el ecosistema convive entre sí con los demás productos; además, tenemos inmobiliarias que han adoptado casas y apartamentos modelo para mostrar valores agregados de iluminación, energía y seguridad. Nuestros principales distribuidores son EPA, Monge, Office Depot y Universal”, manifestó.

Jorge Vargas, gerente de Normalización de Legrand, empresa francesa reconocida en el mundo por sus sistemas para casas inteligentes, explica que la automatización de las viviendas recibe el nombre de domótica y es cada vez más “una tendencia en aumento”. Lo básico es añadir inteligencia digital a las funciones diarias del hogar para controlarlas desde un celular, principalmente los sistemas de luces que rondan los $300.

No obstante, en algunas casas la domótica se integra desde los planos, para que los hogares cuenten con sistemas sofisticados que alcanzan los $15.000 y que controlan iluminación, nivel de energía consumida, climatización, alarmas, sistemas de riego de jardines, cámaras de videovigilancia, música ambiental, control de persianas y cortinas, entre otras muchas funciones. Comúnmente todo se maneja con una aplicación móvil o un panel físico que conecta los dispositivos con el sistema central o “cerebro” de la casa.

“Las tendencias actuales de las personas que buscan automatización de sus viviendas dependen en gran medida del presupuesto que se tenga destinado para este fin. Se puede iniciar por el control simple de luces que tiene precios accesibles, hasta sistemas para aquellas residencias que tienen un alto nivel en acabados y gran cantidad de funcionalidades, en donde se recomiendan sistemas más completos”, expuso Vargas.

Al final, los beneficios que se pueden obtener con estas tecnologías van desde confort y seguridad, hasta aumento en el valor de la vivienda y optimización de la información. Sin embargo, también hay que tener presente que en ocasiones estos sistemas almacenan información personal de las familias, por lo que deben ser proporcionados por empresas con respaldo y seriedad. “La ciberseguridad para el manejo de información es un valor muy preciado en tiempos en donde los piratas informáticos están al acecho”, destacó el experto.

Una de las firmas inmobiliarias que se casó con las casas inteligentes es Garnier & Garnier, ya que incluye la automatización en todos sus complejos habitacionales nuevos, según indicó su gerente de proyectos, Ronny Rodríguez.

La empresa cuenta con apartamentos con alquileres que van de los $750 a los $1.100, en una torre ubicada en la Uruca de San José, además de casas en venta desde los $400.000, en San Rafael de Alajuela.

“A nivel de concepto lo que se busca es dar tranquilidad, comodidad y buscar eficiencia en el consumo de recursos. Eso se transfiere a cosas prácticas como que el llavín principal se pueda cerrar remotamente desde el celular, con el control de iluminación de diferentes áreas, manejar la música en todos los espacios y lo que se llama el Internet de las cosas, que es como poner el café cuando se va de camino al hogar”, dijo Rodríguez.

La firma asegura que estas herramientas digitales, al final del día, hacen la vida más fácil a las personas que están muy ocupadas, y que este es el perfil de quienes más buscan este tipo de residencias. Destacó que cuando se adquiere un apartamento o casa inteligente, se recibe una capacitación para entender cómo usar el sistema; pero generalmente los residentes aprenden por su cuenta porque las funciones son “muy intuitivas”.

En los últimos años, Garnier & Garnier ha priorizado la adquisición de sistemas de smart home sofisticados porque con sus estudios de mercado han determinado que esta es la tendencia mundial en el áreas inmobiliaria, y sus clientes cada vez se ven más interesados en automatizar sus hogares. La empresa incluso tiene planeado construir un hotel completamente inteligente y aprovechar más esta tecnología en sus futuras inversiones.

Los apartamentos inteligentes de Azenza Towers, ubicados en la La Uruca, van desde los $114.500 hasta los $211.000, según la cantidad habitaciones.
José Andrés  Céspedes

José Andrés Céspedes

Periodista en la sección Sociedad y Servicios de La Nación, graduado de la Universidad de Costa Rica. Escribe sobre vivienda y trabajo.

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