Vivienda

Seis mitos sobre construcción con madera que desmienten arquitectos ticos

Iván Delgado y Michael Smith, docentes de la Universidad Veritas, rechazan versiones que desmotivan y atemorizan a quienes desean construir con madera

Iván Delgado y Michael Smith han construido estructuras con madera durante toda su carrera. Los arquitectos conocen los beneficios del material, principalmente en materia de sostenibilidad, y han hecho frente a mitos como los relacionados con precio y riesgos, que alejan a muchos de la madera.

Delgado, director de la escuela de Arquitectura de la Universidad Veritas, y Smith, quien hizo sus estudios en la Universidad de Harvard, Estados Unidos, consideran que hay muchas falsedades que ocultan las ventajas del material tanto para los hogares como para la naturaleza.

En primer lugar destacaron la resistencia. “Cuando queremos construir con madera hay gente que dice que se va a caer en un terremoto, cuando es totalmente lo contrario. Las estructuras de madera se portan mucho mejor en un sismo que una de concreto, por ejemplo. Porque lo pasa es que ellas bailan con el temblor y las de concreto se paran duro y se quiebran”.

Igualmente, niegan que las construcciones sean más caras, ya que de acuerdo con expertos de la Universidad Tecnológica de Sydney y el Timber Development Association (centros reconocidos mundialmente por su especialidad con la madera), este material es de 10% a 15% más económico que los demás.

“Al construir con madera se utilizan sistemas más ligeros, las fundaciones son menos costosas. Son sistemas que se pueden prefabricar fácilmente, son fáciles de instalar, no se ocupa mano de obra tecnificada.

“A nosotros los números nos dicen que por encima de los 500 metros cuadrados, una edificación relativamente grande, sale hasta un 20% más económica en madera que en concreto o metal”, explicó Delgado.

Los arquitectos también citaron a especialistas de la Washington State University para botar el mito de que la madera implique procesos constructivos lentos, ya que más bien las estructuras se levantan un 75% más rápido que otros materiales, principalmente porque muchas piezas ya vienen prefabricadas y su instalación se vuelve más ágil y sencilla.

Según estos profesionales, otro gran temor que no tiene cabida es que la madera es “más combustible” y que por lo tanto se quema más rápido que otros preparados tradicionales. Los académicos aclararon que esto tampoco es correcto y que cuando ocurren incendios se deben en su mayoría a una mala técnica a la hora de construir y no propiamente a las propiedades del material.

“La madera tiene de dos a tres horas de resistencia al fuego, el concreto resiste solo 40 minutos, hay pruebas que respaldan eso como la norma UNE-EN1995-1-2. El problema es que a veces la gente quiere construir con madera como si fuera metal, pero la madera requiere de una especialización. También si hacen algo con piezas de pino que ni siquiera están curadas, obviamente esa casa se va a quemar rápido.

“Pero lo que pasa con la madera es que se va quemando en capas, es como una cebolla. Entonces usted puede tener un galerón que quedó todo negro carbonizado, pero no se le va a caer y eso es lo que uno busca con un sismo o un incendio, que la estructura no le caiga encima a las personas”, declaró Smith, quien también es director de la firma Entre Nos Atelier.

Delgado rechazó que las casas de madera duren poco tiempo, pues, según djo, si se construyen adecuadamente pueden resistir más de 50 años sin problema. “Se ha comprobado que los edificios que se demuelen más rápido son de concreto, ladrillo o metal, mientras que los de madera persisten por un tema de arraigo con el material y su calidez”, añadió.

Un último mito, aunque no parezca verdad, es que hay quienes creen que construir con madera no es sostenible y consume más energía que otros materiales. Esto, aseveró Smith, es completamente falso.

“Construir con madera hace que se fije el carbono y que no vaya a generar más efectos por el calentamiento global. De hecho, se estima que un kilogramo de madera fija 1,5 kilogramos de CO2. Además, consume mucho menos energía que otros materiales: el concreto consume el doble, el acero cinco veces más y el aluminio hasta 34 veces más.

“Aquí no tenemos una industria maderera tan desarrollada como quisiéramos todos, pero ahí va. Creo que el futuro está en la tecnología que podamos desarrollar e innovar constructivamente, y en tener fuentes o proveedores -que ya hay- que tengan fuentes renovables de distintas especies”, argumentó.

Iván Delgado y Michael Smith comentan que construir con madera en Costa Rica no solo es factible sino también parte del compromiso que adquirió el país tras ser seleccionado por el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (en inglés FCPF) para su Plan de Preparación para la Reducción de Emisiones de Deforestación y Degradación Forestal.

Actualmente, el país forma parte de esta estrategia para reducir emisiones derivadas de la deforestación y la degradación de los bosques, el aumento en los stocks de carbono, la conservación y el manejo sostenible de los bosques. La intención es aumentar la producción y utilización de madera sostenible, reduciendo emisiones mientras se obtienen beneficios económicos.

“De parte del sector privado costarricense, se espera que se reduzcan las emisiones y se aporte a la meta de carbono neutralidad, aun cuando el sector forestal se encuentra afectado por el posicionamiento de productos sustitutos a la madera, pérdida de competitividad de los productores y/o grandes extensiones de bosque sin manejo, entre otras causas.

“En este escenario, el sector constructivo toma importancia para incrementar la eficiencia en el uso de recursos y mitigación de gas de efecto invernadero (GEI), a través del uso de materiales con menor huella o carbono neutrales como la madera”, indicó el Instituto Costarricense de la Madera (Icomadera).

La organización señala que lograr este objetivo necesita trabajo desde distintas aristas: hay que desarrollar una labor de convencimiento con el consumidor, fomentar la competitividad del material en términos de industria, normalizar los productos maderables y formar a los profesionales en arquitectura y en ingeniería para que implementen este insumo en sus creaciones.

Por esta razón, Icomadera dice haber asumido el compromiso de desarrollar y ejecutar un programa de formación y certificación de asesores en construcción con madera dirigido a profesionales en Arquitectura e Ingeniería Civil, Ingeniería en Construcción y afines, en su calidad de prescriptores, especificadores, diseñadores, evaluadores, inspectores, peritos y otros.

“El plan de formación y certificación de asesores en diseño y construcción con madera, es un instrumento para los profesionales costarricenses que requieren profundizar en buenas prácticas para la construcción con este insumo. Además, cuenta con el respaldo del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica (CFIA) y el Colegio de Arquitectos de Costa Rica (CACR), permitiendo vincular la Arquitectura, la Ingeniería Civil y la Ingeniería en Construcción para entender, investigar, desarrollar e implementar nuevas propuestas en diseño y construcción para un contexto urbano, socioeconómico y político comprometido con estrategias para la mitigación del Cambio Climático”, explicó la entidad.

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