Finanzas

Caja prepara plan de amnistía para patronos e independientes

Gerencia Financiera entregará propuesta a Junta Directiva para condonación temporal de multas, intereses y recargos a morosos. Además cobros retroactivos serían por cuatro años, en vez de 10 años.

La Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) conocerá, a partir de enero próximo, un plan para implementar una amnistía temporal, de multas, intereses y recargos a patronos y trabajadores independientes morosos.

Asimismo se propondrá que la institución autónoma pueda efectuar cobros retroactivos por cuatro años en cargas sociales no reportadas, en vez de 10 años, como se propuso en marzo anterior, con el proyecto de reforma al Reglamento de afiliación de los trabajadores independientes a la CCSS, así lo confirmó a La Nación Gustavo Picado, gerente financiero de la Caja.

El jerarca detalló que el tercer componente será una mejora en el proceso de registro, reporte y cese de condición de los independientes a la Caja, el cual se prevé sea en su totalidad en línea. Este cambio tardará más en llegar, pues requiere de la actualización de sistemas informáticos y tecnológicos.

“La reforma no es solo al Reglamento de trabajadores independientes. También hay una propuesta para que haya mayor flexibilización en los arreglos de pago de los morosos para que el desembolso (de pago) sea relativamente menor al que hoy estamos exigiendo. Es favorecer un convenio de pago que no condonará la deuda principal, pero la Caja sí puede hacer una amnistía en materia de intereses, recargos y multas tanto para patronos como para trabajadores independientes”, explicó el jerarca.

Picado enfatizó que el objetivo final es elevar la cobertura del Seguro de Salud y el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) para mejorar el financiamiento de la seguridad social y la sostenibilidad de ambos seguros.

Los cambios planteados debe aprobarlos la Directiva de la CCSS para que, posteriormente, vayan a consulta pública para recibir observaciones por parte de sectores sociales, patronos y el Gobierno.

Proceso de amnistía

La amnistía de los intereses, multas y recargos se propondrá con base en un criterio de 1996 emitido por la Contraloría General de la República. En ese momento, la Contraloría encontró que la Directiva de la Caja está facultada para establecer un programa temporal de arreglos de pagos con morosos.

La CCSS estableció el beneficio solo con patronos pues la figura de trabajador independiente se creó hasta el 2005.

“El Órgano Contralor reconoció en su oportunidad, hace 25 años, que la Caja como parte de la potestad reglamentaria de fijar multas y recargos, también le asiste la facultad, mediante un acuerdo debidamente razonado, de establecer un programa de amnistía temporal”, sostuvo la Dirección Financiera de la CCSS, en un informe presentado a la Junta Directiva el pasado 10 de agosto.

La Dirección Jurídica también argumentó, según consta en el acta 9.197 de Junta Directiva, que la Procuraduría General de la República ha emitido criterios en los que establece la pertinencia de la condonación de deudas “cuando exista un fin público legítimo” y que sea de carácter general. Es decir, que no puede aplicarse un perdón de deudas solo a una persona específica o patrono.

Picado señaló que en el voto de la Sala IV, a un proyecto de condonación total de deudas presentado por el diputado Pedro Muñoz, quedó claro que la institución no puede promover una amnistía en la deuda principal, pues corresponde a cargas sociales.

Sin embargo, el funcionario añadió que con el antecedente del pronunciamiento de la CGR, de 1996, se avanza en la propuesta de crear arreglos especiales de pago.

“Una vez que tengamos el texto completo del voto de la Sala Constitucional la idea es presentar ante la Junta Directiva la opción para que los patronos y trabajadores independientes tengan acceso a un tipo de condonación solo de intereses, multas y principales, pues en lo demás (principal) la Sala ya dijo que sería inconstitucional” subrayó Picado.

Hasta octubre pasado, la morosidad a la Seguridad Social por parte de los patronos y los independientes reportó un saldo total de ¢457.505 millones, según los estados financieros de la CCSS. Dichos documentos no incorporan el desglose del principal, intereses, multas y recargos.

Al Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM), los patronos y los trabajadores independientes adeudaban ¢141.219 millones y ¢119.269 millones, respectivamente. Mientras que al IVM, los independientes deben ¢118.642 millones y los patronos privados ¢78.375 millones.

En la propuesta que se conocerá en enero próximo no se incluye la deuda del Estado con la CCSS, pues está en un proceso de negociación conjunta.

Cambios con independientes

En el caso de la reforma al reglamento de trabajadores independientes, la más reciente incorporación es que la retroactividad para el cobro de cargas sociales sea por un periodo de 48 meses para quienes estén en la informalidad y se inscriban en la CCSS.

En el primer borrador enviado a consulta, en marzo anterior, la institución planteó que fueran 10 años, lo cual generó un aluvión de críticas por parte de cámaras privadas. Actualmente, la Caja efectúa el cobro de todos los años dejados de pagar por el independiente, cuando decide formalizar su situación. El límite de la retroactividad es el 2005, año en que se creó la figura de trabajador independiente.

“La propuesta es que la retroactividad no sea mayor a 48 meses y que sea un instituto legal diferente a la prescripción, pues la ley establece la prescripción de deudas por un plazo de 10 años. Si se acepta, en el futuro cuando un inspector interviene a un trabajador independiente, el plazo máximo de las planillas (por pagar) no podría ser superior a cuatro años”, dijo Picado.

Al tercer trimestre de este año, había 524.697 trabajadores independientes en Costa Rica, de los cuales el 58% no contaba con seguro, es decir 302.809 personas, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

El jerarca añadió que a los independientes actualmente inscritos, también se les planteará un convenio de arreglo de pago en condiciones más favorables, frente a las reglas actuales.

“La Caja sigue procurando encontrar la forma de que quienes estén en la Seguridad Social se reactiven como asegurados para que tengan la cobertura. También para que los independientes fuera del sistema tengan mejores condiciones para asegurarse”, destacó el gerente financiero.

En el caso de la actualización de los sistemas informáticos, lo que busca la entidad autónoma es que los trabajadores tengan la flexibilidad tanto para inscribirse como para salir de la Seguridad Social.

“El objetivo es que las personas puedan inscribirse (en la CCSS) y reportar sus ingresos mediante una declaración jurada. En el tiempo que estén inscritos puedan modificar sus ingresos en línea, en vez de hacerlo de manera presencial en las oficinas. Además podrán darse de baja del sistema, cuando su actividad haya cesado”, explicó Picado.

El funcionario confirmó que los cambios reglamentarios mantienen la inclusión de tasas de cobro diferenciadas, en especial, para las personas jóvenes que inician una nueva actividad. Además de los pagos flexibles según la realidad de la actividad económica donde se desempeñe la persona.

Por ejemplo, si una persona debe contribuir con ¢300.000 en cuotas a la seguridad social, en un periodo de seis meses, la institución permitiría al trabajador pagar el dinero en distintos aportes, según su flujo de ingresos.

Los independientes que cotizan a la CCSS pagan cuotas hasta del 18,5% de sus ingresos mensuales al Seguro de Salud y al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

En tanto, los empleados de una compañía privada o el Estado contribuyen con el 9,5% de su sueldo mensual. El 5,5% es para el SEM y el 4% para el fondo de pensiones.

Óscar Rodríguez

Óscar Rodríguez

Periodista de Economía. Máster en Periodismo Económico de la Universidad Rey Juan Carlos de España. Escribe sobre finanzas y macroeconomía. Ganador del premio Jorge Vargas Gené 2015 y Distinción del Mérito Periodístico 2011 de Canatur. Redactor del año La Nación en 2017.