Marvin Barquero. 10 febrero
La calidad del café y su producción sostenible ambiental y socialmente permiten a Costa Rica obtener precios diferenciados por encima de los de la bolsa. Empero, una reducción de precios en esos mercados de referencia impacta en las otras formas de venta, advirtió el Icafé. Aquí la finca de Coopetarrazú. Foto: Mayela López
La calidad del café y su producción sostenible ambiental y socialmente permiten a Costa Rica obtener precios diferenciados por encima de los de la bolsa. Empero, una reducción de precios en esos mercados de referencia impacta en las otras formas de venta, advirtió el Icafé. Aquí la finca de Coopetarrazú. Foto: Mayela López

Una caída de 38% en el precio internacional del café, en la Bolsa de Nueva York, entre el 12 de diciembre pasado y el 7 de febrero, lleva de nuevo la inquietud a los productores costarricenses y al sector en general.

El 12 de diciembre, la cotización cerró en $135,9 por 46 kilos (un quintal), mientras que el pasado viernes 7 de febrero se ubicó en $98,35 por esa unidad. La caída es de más de $37 por quintal.

Un fuerte incremento en la cosecha brasileña 2020-2021, la cual ubican en 63,18 millones de sacos de 60 kilos (alrededor de 82 millones de quintales), muy por encima de los 55,65 millones de bultos de ese peso (unos 72 millones de quintales) del periodo precedente (2019-2020), es la causa más fuerte de este impacto en el mercado.

Ese volumen de café brasileño es uno de los mejores en la historia de ese país, por mucho el mayor productor y exportador mundial del grano. El segundo productor mundial es Vietnam, con alrededor de 30 millones de sacos de 60 kilos (unos 39 millones de quintales) por año cafetalero y el tercero Colombia con un poco menos de 14 millones de bultos.

La producción de Costa Rica, medida por la Organización Internacional del Café en sacos de 60 kilos, es de apenas 1,42 millones de sacos (cerca de 1,85 millones de quintales) .

La cosecha brasileña del presente periodo se ha visto favorecida también por buenas condiciones del clima.

Preparación

La estrategia de Costa Rica de colocar la mayoría de su grano en mercados diferenciados de alta calidad cobra gran importancia en tiempos como el actual, de bajas cotizaciones, recordó la directora ejecutiva del Instituto de Café de Costa Rica (Icafé), Xinia Chaves.

Agregó que esa estrategia se refleja en las cifras, pues para el periodo comercial cafetalero 2019-2020 (se inicia en octubre y termina en setiembre) el precio promedio acumulado de las exportaciones de Costa Rica se mantiene en $201 por 46 kilos (un quintal). Este valor está muy encima de los valores actuales de bolsa.

Sin embargo, la Bolsa de Nueva York es uno de los principales mercados de referencia para la comercialización internacional del café, por lo que un caída en las cotizaciones en ella inevitablemente tendrá efecto en el resto de mercados. Los compradores probablemente van a pedir baja en los mercados de café fino, advirtió la funcionaria.

Además, la situación de mercado es un golpe a la estrategia de Costa Rica de recuperar el volumen de producción, desde la caída a 1,71 millones de fanegas en fruta (corresponde a igual cantidad de quintales de café beneficiado) que se presentó en el periodo 2018-2019.

Chaves, empero, considera que el prestigio logrado por el café de Costa Rica entre los compradores internacionales permite mantener algún grado de optimismo. A la calidad, dijo, se ha agregado recientemente la sostenibilidad ambiental y social de la producción, como elementos diferenciadores, los cuales están siendo reconocidos por empresas tostadoras y distribuidoras en el mundo.

La directora del Icafé adelantó que en el tema de mejorar el volumen de producción esperan lanzar un programa en el mes de marzo para propiciar la renovación de plantaciones entres unos 8.000 productores, debidamente seleccionados por el Instituto por su compromiso y trayectoria.

Estos agricultores seleccionados tienen unas 6.000 hectáreas y participarían en un programa crediticio con bancos. Tendrían acceso a un fondo de garantías para sus préstamos, logrado con recursos provenientes del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) y del Fondo Nacional de Estabilización Cafetalera (Fonascafé).