Marvin Barquero. 1 mayo
La región de Los Santos se mantiene como la de más producción en Costa Rica, aunque bajó un 10% en la cosecha pasada. Aquí el recibo del grano en Coopedota, uno de los cantones de esa zona, a cargo de Foylan Navarrro. Foto: John Durán
La región de Los Santos se mantiene como la de más producción en Costa Rica, aunque bajó un 10% en la cosecha pasada. Aquí el recibo del grano en Coopedota, uno de los cantones de esa zona, a cargo de Foylan Navarrro. Foto: John Durán

La cosecha nacional de café del periodo 2018-2019 terminó como la más baja de los últimos 40 años y con un volumen 14,8% menor a la del periodo precedente, de acuerdo con cifras solicitadas al Instituto del Café de Costa Rica (Icafé).

Según esas cifras, el volumen de producción del periodo 2018-2019 cerró en 1.715.253 fanegas de café en fruta (corresponden a igual cantidad de quintales, o sacos de 46 kilos de grano beneficiado). Esa cifra es la menor en cuatro décadas, señaló la directora ejecutiva del Icafé, Xinia Chaves.

Además, esta última cosecha, que finalizó el pasado mes de marzo, es 14,8% menor a la del periodo 2017-2018, la cual cerró en 2.013.750 fanegas, con base en los datos del Instituto.

La merma al final del año cafetalero superó las estimaciones que tenía el sector, en diciembre pasado, cuando se calculaba una caída del 11% respecto al precedente.

Chaves explicó que para esta caída se combinan varios factores. El primero de ellos es el comportamiento cíclico de la producción, es decir, que a un año de buena cosecha le sigue uno de caída.

El otro problema es el impacto del hongo de la roya, de cuya presencia no se han repuesto los cafetales, aseguró la directora del Instituto.

A eso se agrega el impacto del cambio climático, con lluvias que no son uniformes en las zonas cafetaleras y con sequía que favorece el desarrollo de hongos.

La productividad por hectárea se vio muy golpeada con esta situación. El país pasó de tener un promedio de 24 fanegas por hectárea, en la cosecha 2017-2018, a 20,4 fanegas por hectárea, en la 2018-2019, de acuerdo con los cálculos del Icafé, tomando el área cafetalera total en 84.133 hectáreas.

Costa Rica tiene una fortaleza y es la calidad del grano. Eso le ha permitido mantenerse en mercados donde se pagan cotizaciones más altas que las de las bolsas tradicionales. A la semana pasada, el precio promedio acumulado en rieles del café nacional estaba en $190, informó el Icafé. En tanto, en la Bolsa de Nueva York la cotización del producto cerró, este martes 30 de abril, a $93,15 el quintal.

“Con una productividad como la actual, y a precios de la bolsa, la actividad cafetalera en Costa Rica estaría en vías de desaparecer”, advirtió la directora del Instituto.

El costo de producción de una fanega está estimado por el Icafé en alrededor de $100, aunque depende de la productividad de la finca.

Guido Vargas, secretario general de la Unión de Pequeños Productores Agropecuarios Nacionales (Upanacional) y presidente de Coopeatenas, dijo que la situación de la cosecha pasada es consecuencia de varios factores que se han venido combinando.

Recordó que en años recientes se han enfrentado las más largas etapas de bajos precios del café y que cuando hay recuperaciones son muy cortas y apenas han llegado a alrededor de los $200 por quintal (46 kilos) en la bolsa de Nueva York, principal mercado de referencia.

Mientras eso sucede en el mercado mundial, agregó, en Costa Rica la producción pasó de 3,6 millones de fanegas a alrededor de los 2 millones de fanegas, en menos de 20 años. La cantidad de productores, por otra parte, cayó de alrededor de 90.000 a unos 45.000, en ese lapso.

Se une que en años más recientes aparecieron con fuerza enfermedades como la broca y la roya del café, para conjugarse y causar el mal resultado de la cosecha recién terminada, comentó Vargas.

Golpe en el occidente

La región denominada por el Icafé como Valle Central Occidental (cantones como Palmares, San Ramón, Grecia, Naranjo, Valverde Vega, Zarcero) fue la más golpeada en números absolutos con la baja en la producción en el periodo recién concluido.

Las cifras indican que esta zona pasó de cosechar 449.448 fanegas, en el periodo 2017-2018, a apenas 338.762 fanegas en el año productivo 2018-2019. Esto significa una merma del 24,5% en solo un año.

Sin embargo, también se presentaron caídas muy fuertes en otras regiones cafetaleras. Tal es el caso del Valle Central (desde Poás de Alajuela a La Unión en Cartago) donde la cosecha pasó de 288.876 fanegas a 213. 662 fanegas (-26%), y de Coto Brus (sur del país) donde la baja fue de 158.213 fanegas a 124.142 fanegas (-21,5%).

Disminuciones menores se presentaron en Pérez Zeledón (de 214.324 a 205.943 fanegas), y en la zona norte (de 25.409 a 21.928 fanegas).

La región que más aporta café al país, la de Los Santos, logró mantenerse fuerte, pese a una ligera merma. La producción total pasó de 812.194 el año pasado a 731.066 fanegas (-10%) en la cosecha recién concluida. El Icafé estima razonable este resultado respecto al comportamiento cíclico.

La única de las regiones cafetaleras que cerró en alza en comparación con la cosecha anterior fue Turrialba, pues pasó de 69.473 unidades el año pasado a un acumulado de 79.731 este año.