Irene Rodríguez. 17 agosto
Los especialistas en Farmacia recomiendan guardar los medicamentos en una caja plástica (de preferencia con tapa) en el cuarto, lejos del alcance de niños. Nunca los almacene en el baño o la cocina, porque la humedad o la temperatura pueden cambiar la composición del fármaco. Fotografía: Jose Díaz
Los especialistas en Farmacia recomiendan guardar los medicamentos en una caja plástica (de preferencia con tapa) en el cuarto, lejos del alcance de niños. Nunca los almacene en el baño o la cocina, porque la humedad o la temperatura pueden cambiar la composición del fármaco. Fotografía: Jose Díaz

Su médico le receta antibióticos para una infección en el oído. Usted va a la farmacia y el medicamento está –en la gran mayoría de los casos– bien conservado y listo, con toda su eficacia, para ayudarle a eliminar su dolencia en poco tiempo.

Sin embargo, depende del trato que usted le dé a esas pastillas, estas podrían cumplir su cometido, o, debido a su manipulación, perder eficacia y más bien empeorar su enfermedad.

Para trazar la ruta correcta de cómo manejar ese fármaco desde que llega a sus manos hasta su desecho, La Nación revisó cuatro estudios científicos, analizó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y conversó con Gustavo Sáenz, farmacéutico y director del programa Punto Seguro, iniciativa que busca dar el trato correcto a los medicamentos sobrantes, vencidos y dañados, así como los empaques vacíos.

Muchos tratamientos poseen indicaciones específicas que deben seguirse al pie de la letra, pero, en términos generales, estas son las reglas que podemos aplicar a la gran mayoría.

Todo comienza por dónde se consigue el tratamiento

Sáenz indicó que la única forma en la que usted puede tener garantía de que el tratamiento médico que está comprando es fidedigno, es adquirirlo en lugares debidamente regulados. Esto quiere decir que sea retirado de la farmacia de algún establecimiento de salud de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) o comprarlo en una farmacia autorizada.

“Debe ser a alguien a quien yo pueda llegar a pedirle cuentas. No a la vecina o a la mamá. Mucho menos pedirlo por Internet, la mayoría de los medicamentos falsificados se consiguen por esta vía”, destacó Sáenz.

Antes de salir del establecimiento, haga todas las preguntas que tenga acerca del medicamento. Exija que el etiquetado exprese claramente cómo tomarlo (horas, dosis, si es en ayunas o con comida) y si tiene algún tipo de requerimiento para almacenarlo. No salga de ese lugar sin todas sus dudas resueltas.

FUENTE: Punto Seguro. DISEÑO/LA NACIÓN.

No pueden guardarse en cualquier lugar

Si se le pregunta a las personas dónde guardan un tratamiento médico de cualquier tipo es muy posible que la respuesta sea que están en un botiquín en el baño. No obstante este es uno de los peores lugares donde puede dejarse.

“La humedad del baño altera la composición de los medicamentos. Pasa similar a cuando se guardan en la cocina, las temperaturas de la cocina también alteran los tratamientos médicos”, aclaró Sáenz.

Entonces, ¿cómo almacenarlos? El especialista señaló que el lugar ideal es la habitación de las personas, en una caja de plástico, de preferencia con tapa. Que se mantenga fuera del alcance de los niños y lejos de la humedad.

También advirtió en que, en caso de tener un botiquín “de viaje” este no puede “vivir” en la joroba del carro ni dejarlo dentro del vehículo, pues las altas temperaturas pueden alterar la composición del fármaco y su efectividad.

¿Qué pasa entonces si usted debe tomarse, por ejemplo, una pastilla cada seis horas y por cuestiones de trabajo pasa fuera de casa la mayor parte del tiempo ¿Puede usar el bolso como botiquín?

Sáenz aclaró que esto puede ser viable, siempre y cuando no andemos la caja de los tratamientos de manera permanente en ese accesorio, el cual está expuesto al sol, a las lluvias y a las altas temperaturas (la interna del bolso también cuenta). Las primeras dosis no se verían afectadas, pero es posible que las siguientes –especialmente las últimas– sí. Lo mejor sería solo andar las pastillas del día.

“El calor acelera el proceso de degradación, por lo mismo no debemos someter los fármacos al calor”, enfatizó Sáenz.

¡Tome el tratamiento al pie de la letra!

Volvamos al ejemplo de la infección en el oído. Si usted realmente quiere que le haga el efecto, debe tomarlo tal y como su médico le indicó. No lo termine antes.

Si decide dejar su terapia porque ya se siente mejor o, por el contrario, cree que “no le está haciendo nada”, recuerde que los microorganismos que combate el tratamiento no habrán muerto. En lugar de ello, como método de supervivencia, se reproducirán más y encontrarán las herramientas para fortalecerse y volverse inmunes a los antibióticos usuales.

En caso de que la infección se complique, usted no podrá tomar el mismo medicamento porque el patógeno ya no sucumbe ante el fármaco, por lo que se requerirán productos más fuertes y con más efectos secundarios. Incluso, podría darse el caso de que llegue a quedarse sin medicinas que puedan ayudarle.

¿Y qué pasa si le piden tomar solo la mitad de una pastilla? Para ello también hay que tener cuidado.

“Hay muchas personas que las parten con los dientes. Esto, además del daño que puede causarle a la persona en su dentadura, la pastilla podría cambiar. Ahí entra en contacto con las bacterias de la boca y con la humedad de la saliva”, comentó la farmacéutica Olga Baudrit, quien ha estudiado este tema.

Lo ideal es partirse con las manos, y si, no se logra, hay implementos que venden en farmacias con este fin.

En la gran mayoría de los casos, usted deberá desechar la mitad que no se tomó, sin embargo, consulte con su médico para hacerlo de la manera apropiada.

También es vital que usted no tome medicamentos vencidos. Lo que ya está vencido no puede utilizarse más.

¡No los bote en un basurero!

Aunque es muy raro que a usted se le sobren fármacos, dado que usualmente se le entregan los necesarios, es posible que, por alguna razón queden algunos sin usarse, o bien en su casa tenga medicamentos vencidos o dañados, o cajas o blister de tratamientos anteriores.

Estos productos no son cualquier tipo de basura, no pueden desecharse en un basurero, ni los jarabes en el lavatorio. Hacerlo es muy peligroso para la salud y para el medio ambiente.

Si usted bota los fármacos a un basurero o los tira en el lavatorio o escusado, estos contaminan el agua. Además, sus principios activos podrían llegar a ser ingeridos por una persona que no los requiera y le terminen causando daño.

También podría suceder que algunas bacterias que habitan en el agua y sean perjudiciales para los humanos, generen resistencia al fármaco desechado. En otras palabras, se harían inmunes al antibiótico y este medicamento no podría controlarlas, por lo que, en caso de una infección, deberá recurrirse a un producto más fuerte y con mayores efectos secundarios.

Asimismo, los antibióticos podrían matar las bacterias “buenas” que ayudan a tratar aguas negras.

Es importante mencionar también que algunas medicinas contienen compuestos que si se liberan en el agua de una manera descontrolada, podrían comportarse de forma imprevista y afectarían negativamente a los seres humanos y a los ecosistemas.

Puntos seguros para desechar

La mejor forma de desechar los medicamentos es llevarlos a una farmacia para que especialistas sepan cómo desecharlos. Sin embargo, no siempre se hacen campañas para este fin.

Con este motivo nació la iniciativa Punto Seguro, que busca dar a farmacias, establecimientos de salud y hasta municipalidades, dispositivos en donde las personas puedan depositar ahí sus medicamentos sin riesgo, para que luego una compañía especializada los termine de desechar de forma correcta.

“Es importante decir que aquí pueden dejar sus cajas y blister. También se les debe dar un desecho especial, porque estas cajas se prestan para falsificación de medicamentos”, detalló Sáenz.

El programa comenzó oficialmente en enero pasado. A la fecha se han recolectado 400 kilos de medicamentos vencidos, deteriorados o no utilizados, en los casi 50 puntos de recolección a disposición de toda la sociedad costarricense.

En mayo anterior, Punto Seguro fue seleccionado dentro de las 500 mejores iniciativas de 2.733 postulantes de 38 países, en los Premios Latinoamérica Verde, en las categorías, Agua y Manejo de residuos sólidos.

Si usted quiere saber dónde están los puntos seguros, puede accesar el perfil de Facebook Punto Seguro Costa Rica y buscar el que le quede más cerca.