Lucía Astorga. 23 julio
El tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), es una especie de gran tamaño y llamativa, que se caracteriza por una serie de rayas oscuras en el dorso y costados de su cuerpo. Foto: Shutterstock
El tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), es una especie de gran tamaño y llamativa, que se caracteriza por una serie de rayas oscuras en el dorso y costados de su cuerpo. Foto: Shutterstock

El tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), considerado por expertos como el gran depredador de la Isla del Coco, también es residente del golfo Dulce, en el sur del país, de acuerdo con un reciente estudio dado a conocer este martes.

“Nosotros pensábamos que más bien eran más visitas de paso”, expresó la bióloga marina y directora ejecutiva de la organización Misión Tiburón, Ilena Zanella.

“La parte externa del golfo Dulce parece ser un hábitat esencial para el tiburón tigre, en esa parte también se encuentran varias playas de anidación de tortugas que es una de las principales fuentes de alimento de este animal, entonces, es posible que por eso se mantenga en el área”, explicó la experta.

El dato es aún de carácter preliminar y corresponde al comportamiento mostrado por una hembra adulta, de unos dos metros de longitud, que durante casi seis meses se mantuvo prácticamente en la parte externa de ese golfo.

Movimientos clave
Se procura que el proceso de marcaje no exceda los tres o cuatro minutos, con el fin de evitar algún tipo de daño al tiburón. Foto: Faico
Se procura que el proceso de marcaje no exceda los tres o cuatro minutos, con el fin de evitar algún tipo de daño al tiburón. Foto: Faico

Precisar este tipo de comportamientos es justamente lo que busca un estudio que inició en el 2018 para promover la conservación de los tiburones migratorios en Isla del Coco y golfo Dulce, identificando y conectando hábitats esenciales para estas especies.

“Yo creo que la palabra clave es conectividad. Entre más conocemos cómo se mueven estas especies, mejor manejo podemos hacer sobre los sitios en los que se desplazan, además que nos permite conocer su hábitat; dónde se alimentan, reproducen o tiene lugar la crianza”, expresó Alejandra Villalobos, directora ejecutiva de la Fundación Amigos de la Isla del Coco (Faico).

Con el fin de describir las rutas y movimientos de los tiburones, los investigadores colocaron marcadores satelitales a un total de 25 tiburones de seis especies, entre los que se encuentra la hembra que fue ubicada en el golfo Dulce.

En Isla del Coco se colocó el marcador a ocho tiburones sedoso (Carcharhinus falciformis), tres tiburones de Galápago (Carcharhinus galapagensis), tres punta plateada (Carcharhinus albimarginatus), tres martillo (Sphyrna lewini), uno punta negra (Carcharhinus limbatus) y un tigre (Galeocerdo cuvier).

El dispositivo se coloca en la aleta del tiburón, posteriormente se le aplica un antibiótico como medida de precaución. Según los expertos, el aparato no perjudica al animal. Foto: Faico
El dispositivo se coloca en la aleta del tiburón, posteriormente se le aplica un antibiótico como medida de precaución. Según los expertos, el aparato no perjudica al animal. Foto: Faico

Mientras que en golfo Dulce, se le puso el dispositivo a cuatro tiburones tigre y dos martillo.

Por medio del marcaje satelital, los investigadores pueden dar seguimiento a los individuos por un lapso determinado de tiempo, en el que influyen diversos factores.

Cuando los tiburones salen a la superficie, el dispositivo envía una señal que es recogida por un sistema satelital, como un sistema de GPS (Sistema de Posicionamiento Global). Así se obtienen las trayectorias por donde están moviéndose los individuos, haciendo posible crear mapas con las rutas de viaje, durante el período total de transmisión.

El proyecto surgió de la iniciativa de cooperación de la Thyssen-Bornemiza Art Contemporary Academy (TBA21-ACADEMY), el apoyo de Faico y la conceptualización de la asociación conservacionista Misión Tiburón, en alianza con el Área de Conservación Marina Cocos.

Otra zona medular
El marcaje se hizo tanto en Isla del Coco como en el golfo Dulce, empleando dos métodos: la extracción del animal y la colocación bajo el agua, por medio de buceo. Foto: Faico
El marcaje se hizo tanto en Isla del Coco como en el golfo Dulce, empleando dos métodos: la extracción del animal y la colocación bajo el agua, por medio de buceo. Foto: Faico

La investigación también aportó datos interesantes sobre el tiburón sedoso, especie que representa el 80% de todos los tiburones capturados en el país y de los cuales, el 70% de los comercializados son juveniles, según Zanella.

“Se alimenta en los primeros metros de las columnas de agua, lo que hace fácil su captura por medio de las líneas largas de palangre”, dijo la experta, al referirse a las condiciones que la hacen una especie vulnerable.

El individuo en cuestión fue marcado en setiembre del año pasado: durante los meses de época lluviosa (hasta diciembre), prácticamente se quedó en la Isla del Coco y a partir de enero salió de las aguas protegidas hasta el golfo de Papagayo, llegando a Nicaragua y El Salvador.

Entre enero y marzo de este año llegó al Domo Térmico, una zona crítica para la biodiversidad marina del Pacífico Este Tropical, que se localiza al oeste de Centroamérica y puede llegar a medir entre 300 y 1.000 kilómetros de ancho, según describe la organización Marviva en su sitio web.

Otros dos individuos se comportaron de la misma forma, lo que abre la posibilidad de mayores esfuerzos de conservación e investigación, para esta ruta entre la Isla del Coco y el Domo Térmico.

Manejo responsable
Se lograron marcar un total de 25 tiburones de seis especies, que seguirán enviando información hasta que el dispositivo deje de operar. Foto: Faico
Se lograron marcar un total de 25 tiburones de seis especies, que seguirán enviando información hasta que el dispositivo deje de operar. Foto: Faico

Por su parte, Gina Cuza, directora del Área de Conservación Marina Cocos, destacó la importancia de generar información, como la que ha producido y seguirá produciendo el estudio, para el manejo adecuado del área protegida.

“Nosotros no podemos tomar decisiones si no tenemos una base, y en este caso científica, ya que nos permite dar a conocer la realidad que tenemos en nuestra área protegida”, dijo.

Asimismo, recalcó cómo estas iniciativas pueden ser clave para el crecimiento profesional de los guardaparques, quienes participaron activamente del marcaje de los tiburones.

“Lo guardaparques son la médula central y si ellos están empoderados y conocen este tipo de proyectos y participan, en el momento en el que termine, podemos continuar porque ya están las bases asentadas", indicó.

Información de valor

Las políticas de conservación que acompañaron la creación del Parque Nacional Isla del Coco, en 1978, han permitido que este sitio se mantenga en condiciones prístinas, convirtiéndolo en un oasis para especies marinas migratorias.

Sin embargo, una vez que los animales abandonan esta área y se adentran a aguas costeras, se vuelven más vulnerables a presiones como la extracción, contaminación y la degradación del hábitat natural, por lo que esta información puede resultar de gran utilidad para que los gobiernos puedan generar políticas de conservación en estas rutas de desplazamiento.

También representa una oportunidad para que la academia produzca nuevas líneas de investigación sobre las rutas que se puedan identificar, por medio del seguimiento de los marcadores.

“Los tiburones cumplen una labor crucial para el equilibrio de los ecosistemas marinos, contribuyen a la salud de los arrecifes y su belleza atrae a turistas del todo el mundo.

"Proyectos como este nos permiten generar información muy valiosa sobre esta especie, su trayectoria y características de sus hábitats; además que consolida alianzas público privadas dirigidas a la investigación, en beneficio de este Sitio Patrimonio de la Humanidad y el Corredor Marino del Pacifico Este Oriental Tropical”, explicó la representante de Faico.