Lucía Astorga. 7 mayo
El tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), es una especie de gran tamaño y llamativa, que se caracteriza por una serie de rayas oscuras en el dorso y costados de su cuerpo. Es solitario y ronda las aguas de la Isla del Coco, con frecuencia se le ve en diferentes puntos de buceo. Foto: Shutterstock
El tiburón tigre (Galeocerdo cuvier), es una especie de gran tamaño y llamativa, que se caracteriza por una serie de rayas oscuras en el dorso y costados de su cuerpo. Es solitario y ronda las aguas de la Isla del Coco, con frecuencia se le ve en diferentes puntos de buceo. Foto: Shutterstock

Un ambiente saludable necesita de grandes depredadores y en la Isla del Coco, este rol lo cumple el tiburón tigre (Galeocerdo cuvier).

Para el funcionamiento de ecosistema marino, los tiburones, como grupo, son de gran importancia, pero también necesitan de un depredador que controle sus poblaciones, explicó el biólogo Mario Espinoza Mendiola.

Por ejemplo, el tiburón martillo, el espécimen más icónico de la Isla, se alimenta principalmente de peces, cangrejos, invertebrados y rayas. Mientras que el tigre, puede llegar a los seis metros y su dieta puede incluir, además de peces, tortugas marinas y otros tiburones.

“Tiene muy pocos depredadores, por ser tan grande y tener una dieta tan amplia”, indicó el especialista en ecología y comportamiento de tiburones del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar), de la Universidad de Costa Rica (UCR).

La presencia de estos especímenes no era tan común en la Isla del Coco, hasta que entre los años 2005 y 2006, se comienza a notar una abundancia.

“No sabemos si siempre estuvo y fue que estaba en muy pocos números o si antes, que no había tanta protección, se pescaba más (...) Se ve más frecuente en todos los buceos o en muchos buceos, por los tour operadores", señaló Espinoza.

Al respecto, Esteban Herrera, director de Áreas Silvestres Protegidas del Área de Conservación Marina Cocos (ACMC), destacó la importancia que tiene para la conservación que ahora estos especímenes se observen en una mayor abundancia.

“Nos alegró mucho porque encontrar un animal de estos, un depredador tope, lo que está es dando prueba del buen estado que tiene el área protegida”, afirmó.

“Es como que en el bosque cerca de su casa vuelvan a ver el jaguar (...) Si anda el tigre o el jaguar por el bosque es porque hay presas y toda la cadena es lo bastante saludable para sostener un depredador tope como lo es este”, añadió.

La presencia del tiburón tigre en la Isla del Coco, tomó interés mediático luego que el 30 de noviembre del 2017, una turista norteamericana de apellido Bhandari, de 49 años, falleciera tras ser atacada por uno de estos individuos mientras buceaba en el sector conocido como Manuelita.

Lecciones del ataque
Guardián de las aguas de la Isla del Coco.
Guardián de las aguas de la Isla del Coco.

Para Espinoza, este tipo de acontecimientos que involucran interacciones fatales entre tiburones y seres humanos, son poco comunes pero sirven como una llamada de atención.

“A pesar de que uno no lo crea, los tiburones le tienen miedo a las personas", dijo el experto, al tiempo que recordó que desde un principio “nunca lo debimos haber perdido el respeto”.

"Estamos ingresando al agua, a los dominios de los tiburones, nosotros como seremos humanos tenemos que saber que somos los que estamos invadiendo el ambiente de ellos”, remarcó.

Como cualquier otro tipo de deporte extremo o de aventura, el bucear en aguas llenas de tiburones, como en la Isla del Coco, lleva un riesgo asociado del que deben estar conscientes las personas, para que sigan las precauciones de los expertos.

Algunas de estas medidas de precaución son: hacer la actividad con respecto y cuidado; bucear en grupos grandes y nunca despegarse de él; en caso de encontrar uno de estos especímenes, nunca quitarle la vista, mantener la distancia e ir ascendiendo.

El incidente también permitió a las autoridades a cargo “aprender un poco de cómo realizar el buceo para tener mayores precauciones y cómo mejorar los protocolos”. También se decidió cancelar los buceos nocturnos en la isla.

“Para nosotros como administración, en cierta manera es difícil tomar la decisión porque el buceo nocturno en Isla del Coco, la sección somera de Manuelita, es uno de los buceos nocturnos más famosos casi que a nivel mundial”, explicó Herrrea.

El papel de los depredadores tope

Uno de los temas que Espinoza mencionó que le gustaría ahondar en futuras investigaciones, es que desde que empezó a incrementarse el tamaño de las poblaciones de tiburón tigre, comenzaron a notar que otras especies disminuían al mismo tiempo, por ejemplo las rayas.

También se ha notado que hay menos tortugas marinas, aunque “no sabemos si es porque el tiburón tigre es muy abundante o porque son sobrepescadas, caen en líneas de pesca o en redes”.

“Uno puede decir, pobrecita esa tortuguita, pero es importante que haya ese balance”, puntualizó el investigador.

A modo de ejemplo señaló que en algunos sitios como Australia, se ha encontrado un balance entre el tiburón tigre, tortugas marinas y pastos marinos.

“Cuando hay pocos tiburones tigres porque la sobrepesca los ha hecho disminuir en población, comienzan a aumentar las tortugas marinas que se alimentan de pastos marinos y eso causa una devastación sobre el ecosistema”, mencionó.

Pero el tigre también tiene su depredador: las orcas.

“Hay evidencia de orcas que han llegado a la Isla del Coco para comerse al tiburón tigre, entonces, quien controla al tiburón tigre, las orcas, pero no están siempre”, manifestó el biólogo.