Lucía Astorga. 3 mayo

La bióloga marina y directora ejecutiva de la organización Misión Tiburón, Ilena Zanella, fue galardonada con uno de los Whitley Awards, por su trabajo en la conservación del tiburón martillo en Costa Rica.

El reconocimiento fue otorgado a la investigadora de manos de la princesa Anne, del Reino Unido, la única hija de la actual monarca, la reina Isabel II. La integrante de la familia real es la ‘patrona’ de estos premios, que cada año entrega la organización Whitley Fund for Nature.

Zanella, de origen italiano, fue una de las seis conservacionistas premiadas durante la ceremonia oficial, que se realizó el pasado 1.° de mayo, en la sede de la Real Sociedad Geográfica de Londres.

La bióloga marina y directora ejecutiva de Misión Tiburón, Ilena Zanella, recibió uno de los Whitley Awards, un reconocimiento que cada año otorga la organización Whitley Fund for Nature. El galardón fue entregado por la princesa Anne, única hija de la reina Isabel II. Foto: Suministrada por Ilena Zanella
La bióloga marina y directora ejecutiva de Misión Tiburón, Ilena Zanella, recibió uno de los Whitley Awards, un reconocimiento que cada año otorga la organización Whitley Fund for Nature. El galardón fue entregado por la princesa Anne, única hija de la reina Isabel II. Foto: Suministrada por Ilena Zanella

“En lo personal, me siento muy honrada por este reconocimiento y por ser parte de la familia de Whitley Fund for Nature. Estoy increíblemente feliz, tantos años de esfuerzo y dedicación han sido reconocidos. A la vez, me siento muy empoderada y motivada para seguir trabajando”, expresó a La Nación.

“En lo profesional, definitivamente marca una etapa en mi carrera, recibir un Whitley Award nos abre muchas puertas y espero poderlo aprovechar al máximo. No es solo el apoyo financiero, es también el respeto hacia nuestro trabajo, y darnos la oportunidad de ser parte de una red de líderes en la conservación mundial”, agregó.

Los ganadores también reciben, cada uno, £40.000 (más de ₡31.000.000) para apoyar su trabajo de conservación de las especies más amenazadas del planeta y de hábitats naturales espectaculares.

Esfuerzos que rinden frutos
Zanella es de origen italiano, pero lleva más de 15 años en Costa Rica dedicando sus esfuerzos a la conservación del tiburón martillo. Foto: Suministrada por Ilena Zanella
Zanella es de origen italiano, pero lleva más de 15 años en Costa Rica dedicando sus esfuerzos a la conservación del tiburón martillo. Foto: Suministrada por Ilena Zanella

Misión Tiburón fue creado en el año 2009 por Zanella y el también biólogo marino Andrés López Garro, su actual pareja y con quien tiene una hija de seis años.

Sus esfuerzos de investigación y marcaje de tiburones en el Golfo Dulce de Costa Rica, permitieron demostrar, científicamente, que el sitio es un hábitat de crías crucial para los tiburones martillo juveniles.

Lo anterior fue vital para que en mayo del 2018, la administración del presidente Luis Guillermo Solís, declarara los humedales del Golfo Dulce como Santuario del Tiburón Martillo. El sitio incluye un área de 4.000 hectáreas.

La bióloga marina se refirió a la importancia de la protección de los tiburones y sus hábitats durante su discurso de aceptación. Foto: Suministrada por Ilena Zanella
La bióloga marina se refirió a la importancia de la protección de los tiburones y sus hábitats durante su discurso de aceptación. Foto: Suministrada por Ilena Zanella

“La prioridad para Misión Tiburón es fortalecer el Santuario, educando las comunidades acerca la importancia de su protección, apoyando los programas de control y realizando monitoreo de la población de tiburones martillos”, indicó Zanella.

La bióloga también llamó la atención sobre la necesidad de crear mayor conciencia en el país sobre la protección de los sitios de crianza de esta especie, la cual se encuentra en peligro de extinción, pero su comercialización es legal en nuestro país. Zanella califica esta situación como “un atentado a la naturaleza”.

“Necesitamos concientizar sobre la importancia de proteger nuestra vida marina, la cual no puede ser vista solamente cómo recurso pesquero. Los tiburones son especies esenciales para mantener nuestros océanos sanos, necesitamos protegerlos para el bienestar de todas las personas”, explicó.

Esta es la cuarta ocasión que brillan los esfuerzos conservacionistas desde Costa Rica: Randall Arauz de Pretoma lo obtuvo en el 2004; Didier Chacón Chaverri de la Asociación Anai lo consiguió en el 2005; mientras que en el 2012 fue galardonado Bernal Rodriguez-Herrera, profesor de la Universidad de Costa Rica y director de la Reserva Biológica Tirimbina.