Seguridad

Cráter de volcán Turrialba redujo su profundidad de 180 a 130 metros en los últimos tres años

Erosión, así como menos erupciones, gases y sismicidad, evidencian que el coloso entró en letargo, pero científicos aún no descartan leves erupciones

El pasado 25 de enero, quienes visitaron el mirador del volcán Turrialba vieron así el humeante cráter que en la superficie tiene más de 200 metros de diámetro. Foto: Cortesía de Jean Paul Calvo.
El pasado 25 de enero, quienes visitaron el mirador del volcán Turrialba vieron así el humeante cráter que en la superficie tiene más de 200 metros de diámetro. Foto: Cortesía de Jean Paul Calvo.
Desde un dron se pudo captar  la erosión de la pared sur del Turrialba. La parte oscura que se ve abajo, al centro corresponde a un gran desprendimiento que seguirá hasta que se logre un punto de equilibrio. Foto: Geoffroy Avard y Ciryl M[uller.
Desde un dron se pudo captar la erosión de la pared sur del Turrialba. La parte oscura que se ve abajo, al centro, corresponde a un gran desprendimiento que seguirá hasta que se logre un punto de equilibrio. Foto: Geoffroy Avard y Ciryl Müller.

Atrás quedaron las nubes de ceniza que hace unos años llegaron hasta la capital e incluso al aeropuerto Juan Santamaría en Alajuela y obligaron a suspender vuelos, a limpiar la pista y barrer calles, canoas y techos.

El más reciente estudio del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori), revela que aunque el volcán Turrialba sigue activo, poco a poco vuelve a un letargo del que despertó en el 2010, luego de 143 años sin erupciones.

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