Desastres

Inundación destroza casa de familia recién recuperada de covid-19

Crecida del río Turrialba socava vivienda de mujer con tres hijos y ‘se llevó' la de su mamá.

“El jueves comenzó a llover a las 4:30 p. m. y a las 5:30 p. m. ya todo estaba inundado. El agua comenzó a golpear fuerte en nuestras casas y cuando nos dimos cuenta, el río ya venía con árboles y escombros.

“A eso de las 6 p. m., el río se metió al patio y en minutos se llevó la casa de mi mamá, que vive a la par mía. No pudimos sacar nada de la casa de ella y de la mía solo una ropa, la cama y la lavadora; ha sido muy duro para mí”.

De esa forma describió Susana Isabel Molina Fuentes, quien vive a 75 metros del parque de Turrialba, Cartago, lo que ella y su familia vivieron este jueves entre la tarde y noche.

Esta mujer y su mamá habitan en dos casas contiguas hace 16 años y, desde entonces, es la primera vez, que se ven afectadas por los aguaceros.

La vivienda de su madre ya no existía este viernes, mientras que la suya quedó inhabitable. Cada vez que el cauce del río aumenta, hay peligro de que una pared o un pedazo de piso sean arrastrados por el agua.

Molina, quien tiene 43 años y estudia Derecho, contó que ella y sus tres hijos recientemente tuvieron covid–19, por lo que esta situación les cayó como un balde de agua fría.

“Ha sido muy difícil. Mis hijos estaban asustados y uno de ellos hasta me preguntó que por qué nos pasaba esto. Fue impactante ver cómo se caía la casa de mi mamá y tener que salir nosotros rápido porque nos podía pasar algo.

“Mi mamá está muy triste y mi hermano prácticamente solo pudo sacar la moto con la que trabaja” relató esta mujer a La Nación.

De momento, ella no sabe a dónde irá con sus hijos, por lo que está analizando la situación. El jueves pasó la noche donde su hermana, pero este viernes aún no sabía si iría ahí de nuevo.

Cambio de dirección

Molina contó que, desde que vive en su casa, esta es la primera vez que el río Turrialba se llena y genera una afectación tan grande como la registrada en estos días.

Indicó que, regularmente, el afluente se llena y toma rumbo hacia la escuela, pero esta vez llegó hasta las casas del centro de la comunidad.

Durante este viernes han aprovechado los minutos concedidos por las autoridades para sacar más pertenencias, pero algunas se han mojado porque no tiene dónde guardarlas.

En el centro del cantón, el río Colorado dejó cuantiosos daños en comercios, por lo que muchas personas perdieron su mercadería.

“Han sido unas inundaciones tremendas”, finalizó esta mujer de 43 años.

Eillyn Jiménez B.

Eillyn Jiménez B.

Bachiller en Periodismo de la Universidad Internacional de Las Américas. Estudiante de la Licenciatura en Comunicación de Mercadeo. Escribe sobre sucesos.