Carlos Arguedas C.. 4 enero
La moto de color roja estacionada frente a la parada de autobuses y que no tenía placa sería la utilizada para escapar con el botín. El vehículo fue decomisado por el OIJ. Foto Alonso Tenorio

El arrebato de un bolso a una empresaria de origen chileno en 1997 fue el primer hecho delictivo por el cual Carlos Roberto Quesada Ramírez fue enviado a prisión.

Asi consta en la sentencia 1407-97 de la Sala Tercera de la Corte, en la cual se confirma una sentencia de dos años de cárcel, sin derecho a beneficio de ejecución condicional, por el delito de robo simple por arrebato.

Quesada, que en aquel momento tenía 25 años (ahora 46), es la misma persona que este jueves 3 de enero murió junto con dos de sus hijos, al intentar arrebatarle el bolso a una mujer que se dirigía a depositar ¢30 millones en efectivo a la oficina del Bac San José, ubicada en el centro comercial Paseo Nuevo, en Coronado.

El fallo de la Sala Tercera no brinda muchos detalles sobre el sitio en el cual ocurrió el suceso, pero revela que la víctima opuso resistencia cuando Quesada intentó quitarle el bolso. Por esta razón el sentenciado, que viajaba en una motocicleta, la arrastró varios metros.

La empresaria identificó al sospechoso plenamente pues declaró que “al momento de realizar tal acción, el acusado, que se acercó por detrás, quedó justo al frente, instante que le posibilitó observarlo y retener sus características, pues luego opuso resistencia y hasta fue arrastrada algunos metros”.

Sin oficio conocido

Carlos Roberto Quesada era una persona que no tenía oficio conocido, dijo este viernes Marco Carrión, jefe interino de Investigaciones Criminales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Igualmente, sus hijos Daniel Josué y Jessie Roberto Quesada Fuentes, muertos en el intento de asalto de Coronado, tampoco desempeñaban labores que fueran conocidas por la Policía Judicial.

Los tres fallecidos habitaban en urbanización Los Geranios, en San Felipe de Alajuelita.

Carrión manifestó, en escuetas declaraciones brindadas este viernes, que Carlos Roberto Quesada registra en los últimos ocho años dos capturas. La primera fue en el 2010 por amenazas, pero no precisó si por ese caso recibió alguna condena y luego otra en el 2011.

Ese segundo caso está relacionado con el delito de venta de drogas. Se trata de una investigación realizada por el OIJ, por la cual se condenó a Carlos Roberto Quesada a ocho años de prisión, al parecer, en un juicio abreviado.

El Ministerio de Justicia comunicó que este hombre cumplió esa condena y por tanto salió en libertad el 23 de setiembre del 2017.

Luego de que trascendió lo de Coronado, en círculos policiales se ha determinado de que Quesada era una persona de muy bajo perfil. Hasta este viernes no se tiene claro en qué momento fue que este hombre logró convencer a sus dos hijos para que dieran el golpe este jueves.

Precisamente, Marco Carrión destacó que el hecho en el cual fallecieron los tres hombres, no fue acción que surgió de último momento, sino que requirió de un amplio trabajo de inteligencia previo.

Es decir, el grupo sabía la hora en que generalmente hacían los depósitos, en cuál banco era, quiénes eran las personas encargadas de llevar el dinero y sobre todo que no eran acompañados por un vigilante armado.

El plan de escape, según viejos policías, preveía que la persona que le arrebataría el bolso a la mujer saldría caminando del centro comercial hacia la calle principal que lleva al centro de San Isidro de Vázquez de Coronado, pues allí estaba una moto de color rojo, que sería usada para huir.

Aunque testigos dijeron el jueves que después de la balacera observaron a otro individuo en moto salir del lugar rápidamente, las autoridades judiciales insisten en que en el hecho solo participaron los tres fallecidos.