Cristian Brenes. 7 noviembre, 2019

Marcel Hernández seguirá sin poder salir de Costa Rica, tampoco tendrá su pasaporte de regreso y deberá continuar firmando cada 15 días en el Juzgado Penal de Cartago, luego de que se le negara un cambio en sus medidas cautelares este miércoles.

Cerca de 25 páginas con mensajes de WhatsApp entre el cubano y la presunta víctima de violación, no convencieron a la jueza para conceder lo que solicitaba el acusado. El contenido de esas conversaciones no son públicas, por ahora.

La defensa del delantero de Cartaginés pidió la audiencia al considerar que esta nueva prueba “ponía en entredicho la existencia de los delitos" en perjuicio de una menor de edad, según el abogado del futbolista, Raymundo Pérez. Sin embargo, esto no ocurrió, al considerarse que todo sigue igual y que los “alegatos eran de fondo y que esta audiencia no era para valorar la realidad o no de los mensajes”.

“Nos parece que las circunstancias cambiaron. El Ministerio Público entrevistó a la víctima, la increpó en vista de estos mensajes y ella se sostuvo en que los hechos sí se dieron como los relató inicialmente y que las conversaciones eran para seguirle la corriente, porque así se lo había pedido Marcel. Situación que a la lectura de cualquier persona con algún grado de educación se daría cuenta de que es difícil sostener esta teoría”, indicó el jurista.

Marcel Hernández es investigado desde octubre del 2018, cuando se plantearon las denuncias en su contra. El delantero sigue jugando y es protagonista con Cartaginés en el Apertura 2019. Fotografía: Rafael Pacheco.
Marcel Hernández es investigado desde octubre del 2018, cuando se plantearon las denuncias en su contra. El delantero sigue jugando y es protagonista con Cartaginés en el Apertura 2019. Fotografía: Rafael Pacheco.

Además, añadió que las conversaciones que presentó la parte acusadora son reveladoras y por ende, a su parecer, hay dudas: “La prueba fue de tal magnitud que obligó al Ministerio Público a replantear su teoría del caso. Los mensajes anteceden al primer hecho que ella acusó de violación, continúan hasta el segundo y después de este también. La forma del lenguaje coloquial y la distensión con la que se tratan ponen en entredicho la existencia de los delitos que acusó”.

El Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) aplaudió la decisión de la jueza y enfatizó que todo debe mantenerse igual hasta que se llegue al juicio.

El isleño fue detenido en octubre del 2018 por hechos que aparentemente ocurrieron en Costa Rica durante el mes de agosto de ese año, cuando la supuesta afectada tenía 16 años.

“El juez valora la conveniencia o no de cambiar las medidas cautelares cuando las condiciones procesales han cambiado, pero el hecho de que se lo volvieran a negar es porque las condiciones permanecen igual. Está el peligro de fuga y de impunidad... Lo que queremos es que este caso llegue a juicio como corresponde, para conocer un veredicto de los hechos, sobre todo porque se trata de violencia sexual y la afectada es una persona menor de edad", manifestó Ana Hidalgo del Inamu.

La parte defensora insiste en que Hernández no pretende escapar y que cumple con todo lo que se le pide. Es por esto que apelaron nuevamente la decisión y esperan que se resuelva en diciembre.

Aunado a esto, enfatizan que a su consideración el caso tiene un giro a partir de lo expuesto en WhatsApp.

“Indicamos que no era lo mismo ir a defenderse de 40 años de cárcel por cuatro violaciones, que hacerlo de cuatro años de prisión por delito de relaciones impropias con menor de edad... La acusación sigue siendo la misma, con vista en que la persona dijo que los mensajes que mandó eran siguiéndole la corriente a Marcel. Sin embargo, la Fiscalía y el Inamu plantean una acusación alternativa, porque si no lo hacían, llegábamos a juicio y lo absolvían por las violaciones, ya no podían acusarlo por las relaciones impropias. Lo que hacen es jugársela, porque como tienen dudas, plantean una acusación alternativa (por relaciones impropias)”, señaló Pérez.

El abogado relató que su representado no toma esto como un revés; por el contrario, busca que se demuestre lo que a su consideración ocurrió.

“Marcel se siente bien y sólido. Obviamente que sufrió un traspié y se entristece un poco, pero sigue firme y siente que las cosas cambiaron, por lo que efectivamente no ocurrió lo que le gritan en los estadios y él no es ese tipo de personas. Algunos aficionados lo insultan y lo llaman de diferentes formas, pero es importante que la gente sepa que no fue así como ocurrió, que hay dudas de que fuera de esa manera y que más bien todo apunta a una relación romántica o voluntaria, aunque impropia”, finalizó.