Daniel Jiménez. 17 septiembre

David Ramírez llegó al Saprissa para intentar solventar una falencia que tenía Wálter Centeno: un delantero a su idea.

Ya Paté había tenido en su equipo al goleador hondureño Rubilio Castillo, pero este no lo "convenció".

David Ramírez lleva tres goles con el Monstruo. Fotografía: José Cordero
David Ramírez lleva tres goles con el Monstruo. Fotografía: José Cordero

Rubilio, quien ahora es ficha del Tondela de Portugal, era goleador, aunque su manera de desenvolverse en el campo no complacía el gusto de Paté.

Era un "9″ más de área, más estático y, como es bien sabido, a Centeno le gusta más un futbolista que sea más técnico, que pueda ir al mano a mano, que tenga más movimientos y que pueda participar más en jugadas colectivas.

Luego fue el turno del juvenil de 17 años Manfred Ugalde, quien ahora se encuentra realizando una pasantía en el Benfica de Portugal y la próxima semana estará con el Atlético de Madrid de España.

Por eso fue que el fichaje de Ramírez le cayó de perlas al Monstruo. Ha disputado 125 minutos en tres presentaciones y acumula tres anotaciones. Es decir, un tanto cada 42 minutos.

“Me favorece este juego de pie a pie. Intento aprovechar esta movilidad y me siento cómodo”, comentó Ramírez.

El ariete dice que siempre tiene en su mentalidad festejar con la casaca morada y eso le ha dado confianza ahora que es el centro delantero estelar del equipo.

Ya David le marcó a Grecia, San Carlos y Universitarios, y ahora deberá enfrentar este jueves a las 8 p. m. a Pérez Zeledón en el Valle de El General.

"Cada vez que me toque jugar voy a dar el 100% por el equipo. Ahora visitamos a Pérez Zeledón y es difícil, pero Saprissa tiene que ganar siempre", añadió.

Este es el tercer regreso de Ramírez al equipo luego de su paso por Francia, Portugal y Chipre.

Por ahora le restan dos años de contrato con el Omonia Nicosia de la Primera División de Chipre, pero estará al menos un año a préstamo con los tibaseños.

Ramírez ha sido claro que desconoce qué puede pasar en su futuro contractual, pero lo que tiene es su deseo de afianzarse en el cuadro que dirige Paté.