Editorial

Editorial: Urgente decisión en Caldera

La prolongación de los tiempos de espera en el saturado puerto de Caldera pone en peligro los costos, la calidad de los productos y el cumplimiento de los contratos en el extranjero.

Cortesía de Cadexco.
Cortesía de Cadexco.

La Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) clamó el jueves por la pronta solución del congestionamiento en Puerto Caldera. Mientras elevaban su protesta, los empresarios contaban unos 400 contenedores en fila y tiempos de espera de 28 horas en una terminal por donde pasan $2,1 millones diarios de productos nacionales destinados al exterior, equivalentes al 12,8 % de las exportaciones anuales.

La Sociedad Portuaria de Puerto Caldera, concesionaria de la terminal, atribuyó lo sucedido a la concentración del retiro de mercadería en los días lunes y las fuertes lluvias caídas en Puntarenas, que entorpecieron las labores y causaron la congestión hasta el propio jueves.

Pero las disfunciones son recurrentes. Obedecen a causas más profundas y la lluvia, en el mejor de los casos, demuestra la fragilidad de la operación. Ni a la Cámara de Exportadores, ni al gobierno, ni a la concesionaria le sorprende. Desde hace años existe un plan maestro de modernización, pero los tropiezos burocráticos han obligado a posponerlo.

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