Editorial

Editorial: No debemos olvidar las pruebas FARO

Más allá de las inadmisibles consecuencias de los exámenes aplicados a 77.000 alumnos de primaria, el caso revela fallas sistémicas y, por tanto, recurrentes en el MEP

La Operación Diamante y las rápidas renuncias de la ministra de Educación Guiselle Cruz y la viceministra académica Melania Brenes no deben impedir la discusión de lo sucedido con las pruebas FARO. Más allá de las inadmisibles consecuencias de los exámenes aplicados a 77.000 alumnos de primaria, el caso revela fallas sistémicas y, por tanto, recurrentes, del Ministerio de Educación.








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