Editorial

Editorial: Gallinas desenmascaran al CNP

Las instituciones obligadas a comprar huevos a la entidad pagan ¢1.950 cuando el kilo cuesta ¢700 en los supermercados: es hora de ponerle el cascabel al gato por razones de elemental justicia.

Huevo duro. shutterstock.com
Huevo duro. shutterstock.com

Las gallinas ofrecen a diario la evidencia del fracaso del Consejo Nacional de Producción (CNP) en todos los frentes. Las instituciones obligadas a comprar huevos a la entidad no están contentas porque pagan ¢1.950 cuando el kilo cuesta ¢700 en los supermercados.

Los productores agrupados en la Cámara Nacional de Avicultores (Canavi) tampoco están contentos, porque el CNP paga un «sobreprecio elevadísimo» y sospechan la participación de intermediarios. Según Canavi, el precio del CNP «no guarda ninguna relación lógica financiera» con los costos de producción actuales del sector formal.

Las instituciones del Estado están obligadas a comprar los productos del CNP, que fija el precio a los proveedores —únicos contentos con el sistema, aparte de los funcionarios— y aplica un porcentaje adicional para financiar «gastos de operación».

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