Educación

CNP cobra hasta un 12% de comisión por intermediar en compras de alimentos para escuelas

Porcentaje encarece los productos; las escuelas no le compran al proveedor que les ofrezca el mejor precio por determinado producto, sino que el Consejo define un precio general para cada fruta, verdura o corte de carne.

Cada vez que una escuela compra a un proveedor del Consejo Nacional de Producción (CNP) un cartón con 15 huevos para el paquete de alimentos que envía al hogar del alumno, deben pagar ₡1.950, un precio mucho mayor al que se encuentra en el mercado nacional.

Sin embargo, en ese precio no solo está contemplado el valor de los huevos. El centro educativo también paga un porcentaje al CNP por su “intermediación”. En el caso del producto citado, el Consejo cobra un 12% de “margen de operación” sobre el “precio de costo” de este producto, este último también es definido por ellos mismos.

Así las cosas, el CNP estableció que el precio de costo del cartón de 15 huevos (menos de un kilo) de sus proveedores es de ₡1.741 y el precio de venta (precio final que se cobra a las escuelas) sube a ₡1.950 al aplicarle el “margen de comercialización”, que es de un 12%.

Esto sucede con todos los productos que las escuelas y colegios compran a los proveedores del CNP para alimentar a los estudiantes de bajos recursos, ya sea por medio de los paquetes de comida que se implementaron por la pandemia, o la comida en el comedor que se les da a algunos alumnos en la educación presencial que se reanudó este año parcialmente.

Actualmente, el CNP abastece al 59% de centros educativos del país (2.950); el resto 41% (2.050) le compra alimentos a proveedores privados.

Según informó el Consejo a La Nación, el “margen de comercialización” que ellos cobran a los centros educativos varía entre 6% y 12% de acuerdo con el artículo que se compre, ya sean verduras, frutas, carnes o abarrotes.

Por ejemplo, para la bolsa de 1800 gramos de arroz, 80% grano entero, el precio de costo es de ₡1.284 y el precio de venta sube a ₡1.400 a la hora que el CNP le incluye su margen de comercialización, en este caso, un 9%. En cuanto al kilo de pollo, el valor del costo definido por el Consejo es de ₡2.150 y el precio de venta, ₡2.300, con un margen de operación del 6,98%.

“Es importante indicar que el CNP no recibe comisión alguna por sus servicios. Existe un margen de comercialización que es para cubrir costos operativos y oscila entre un 6% y un 12% según línea de producto, cliente y punto de salida”, aseveró el Consejo ante consultas de este medio.

Este “margen de comercialización” es una de las razones que explica por qué la institución vende alimentos más caros a las escuelas que los supermercados tal y como lo dio a conocer la Contraloría General de la República (CGR), en un informe del 2019.

Según este documen to, el 60% de productos que surte el Consejo para consumo de escolares tienen un costo mayor a los precios máximos ofrecidos por los negocios locales.

Precios CNP

El Consejo primero define el precio de costo y luego el precio de venta que incluye el margen de operación que ellos se dejan.

FUENTE: CNP    || / LA NACIÓN.

Semanas atrás, la Cámara Nacional de Avicultores (Canavi) denunció que el CNP paga un “sobreprecio elevadísimo” a intermediarios por los huevos para los paquetes de alimentos que se entregan a estudiantes de bajos recursos.

Según explicaron, en un supermercado o pulpería, el huevo se vende a ¢700 el kilogramo y el CNP lo vende a ₡1.950 (cartón de 15 huevos para las escuelas). Según ellos, ese precio “no guarda ninguna relación lógica financiera” con los costos de producción actuales del sector formal.

Es el artículo 9 de la Ley Orgánica del Consejo Nacional de Producción que establece la obligatoriedad de los entes públicos de comprarle al Consejo todo tipo de suministros genéricos propios del tráfico de esta institución “a los precios establecidos”.

Ganancias

En 2020, el Ministerio de Educación Pública (MEP) le pagó al CNP ₡77.175 millones por las frutas, verduras y abarrotes que sus 311 suplidores le vendieron a los centros educativos, según datos brindados por el CNP.

La Nación le consultó al Consejo cuánto de ese dinero se dejaron ellos (el resto lo pagaron a los proveedores) como parte de su “margen de comercialización” pero no quisieron dar la información.

Teniendo en cuenta que cobraron un “margen de comercialización” del 6%, en 2020, el CNP se habría dejado ₡4.620 millones; y con el escenario de un 12%, habrían sido ₡9.240 millones para sus “operaciones administrativas”.

El MEP otorga paquete de alimentos (que tiene un costo de ₡12.000) a cerca de 850.000 alumnos, sin embargo, en 2020 la demanda creció por la pandemia. Un total de 27.254 educandos que no recibían la ayuda, tocaron las puertas de Ministerio para recibir el beneficio, pero la institución no pudo atenderlos por falta de fondos.

Al final, el pequeño diario que recibía el alumno, en miles de casos, era lo único que toda la familia tenía para sobrevivir.

Los ₡4.620 millones de margen de operación del 6% que se habría dejado el CNP en 2020, alcanzarían para dar 385.000 paquetes de alimentos más a los alumnos.

El 2021, el presupuesto del CNP ascendió a los ₡99.515 millones, la mayoría de ese dinero proviene del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) cuyo principal cliente son las escuelas y colegios del MEP pero también le vende alimentos a otras instituciones del estado como Cen-Cinái, Ministerio de Justicia y Paz y hospitales.

También, el Consejo obtiene ingresos de las ventas de la Fábrica Nacional de Licores pero dicha empresa cerró con pérdidas por ¢3.998 millones en 2018.

¿Por qué labores el CNP cobra “margen de operación?

El CNP afirma que el “margen de comercialización” que cobra es para cubrir sus gastos operativos, el cual financia distintas labores.

Una de ellas, según dijo el institución a este medio, es el seguimiento al proceso de inscripción de los suplidores, lo cual implica inspección de la calidad de los productos, instalaciones y procesos de producción.

Según el informe dela Contraloría del 2019, los directores de las escuelas, aparte de su inconformidad con los precios, se quejaron por la calidad, atrasos y servicios en general de los proveedores del Consejo.

También, la entidad se encarga de la capacitación y asesoría a los suplidores en calidad e inocuidad de los productos, procesos y acondicionamiento de sus instalaciones.

Otra labor es la inspección del producto en puntos de entrega de los clientes institucionales e inspecciones de seguimiento en instalaciones.

El CNP afirma que se encarga de la supervisión del servicio al cliente, la logística de pedidos y entregas, mantenimiento de la plataforma tecnológica para el pedido y la gestión de cobro y pago a los proveedores.

Por último, se encargan de la capacitación a personal de comedores estudiantiles con respecto al uso del programa de gestión de pedidos y acerca de la calidad de los productos.

El servicio del CNP no incluye el transporte de mercadería a los centros educativos, de eso se encarga cada proveedor.

CNP tiene su propio “algoritmo” para definir precios

Los precios de los alimentos que venden los proveedores del Consejo no solo se encarecen por el “margen de operación”, también por el “precio de costo” que es el valor definido por la institución para cada producto que venden los proveedores a las escuelas.

O sea, con el CNP, las escuelas tienen la oportunidad de comprarle al proveedor que les ofrezca el mejor precio por determinado producto o una oferta, para ahorrar dinero, sino que el Consejo define un precio general para cada fruta, verdura o corte de carne.

El Consejo explicó que la definición de los “precios de compra” a los proveedores se rige por lo indicado en el reglamento del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI); la política de precios aprobada por la institución; la metodología de precios y los lineamientos emitidos por Comisión Técnica Institucional del PAI.

De acuerdo con la metodología de precios, se consideran dos fuentes de información. Por un lado, los precios del mercado y por otro, pronunciamientos de la Contraloría General de la República.

“Estos precios se recolectan en el mercado nacional, en establecimientos del mercado detallista localizados en zonas en que hay presencia de suplidores y de puntos de entrega de clientes institucionales. La recolección es en todo el país en una misma fecha y es realizado por personal institucional debidamente capacitado”, aseguró el Consejo.

Además, se consideran las cotizaciones de los proveedores del PAI, a los cuales, para la misma fecha del levantamiento de precios en el mercado, se les solicita una cotización de los productos.

Con ambos insumos, según el CNP, se realiza el análisis para determinar precios regionales, mediante un “algoritmo estadístico” .

La periodicidad de la actualización de precios, explicó la institución, es trimestral, se hace la excepción con los productos hortofrutícolas; también se les aplica la metodología que se cita anteriormente, pero se ajustan semanalmente según patrones de comportamiento en los diferentes mercados (mayoristas, municipales y ferias del agricultor). Los miércoles de cada semana se emiten los precios de estos productos.

“Considerar que las entregas de protocolos requieren de una logística más intensa y laboriosa, donde el suplidor necesita una mayor cantidad de recursos; grandes volúmenes a procesar, acopiar y distribuir, mayor cantidad de unidades de transporte, mayor demanda de capital de trabajo, se dan mayores pérdidas de producto por daño mecánico, tiempo de entrega y horario muy limitado, mayores costos de carga y descarga”, indicó Consejo.

En el informe del 2019, la Contraloría regañó al CNP porque sus suplidores vendían a los centros educativos las carnes (rojas, pollo o pescado) usando como base un estudio de mercado realizado por el Consejo en el año 2015.