Editorial

Editorial: El Salvador con un solo poder

El presidente Nayib Bukele orquestó el Primero de Mayo dos golpes letales y brutales contra la democracia y las instituciones salvadoreñas

Salvador�s Police officers stand guard in front of the Supreme Court of Justice in San Salvador, on May 2, 2021. - El Salvador's new Congress, dominated by President Nayib Bukele's allies, took office on May 1, 2021 and dismissed judges opposed to the president and the attorney general, in a decision considered by the international community as an attempt to concentrate power. (Photo by STANLEY ESTRADA / AFP)
Salvador�s Police officers stand guard in front of the Supreme Court of Justice in San Salvador, on May 2, 2021. - El Salvador's new Congress, dominated by President Nayib Bukele's allies, took office on May 1, 2021 and dismissed judges opposed to the president and the attorney general, in a decision considered by the international community as an attempt to concentrate power. (Photo by STANLEY ESTRADA / AFP) STANLEY ESTRADA

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, orquestó el Primero de Mayo dos golpes letales y brutales contra la democracia y las instituciones salvadoreñas. Como resultado, desaparece la real separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Quedaron concentrados en uno solo, muy personal, y, por ende, arbitrario: el propio Bukele. A partir de ahora, los pesos y contrapesos sin los cuales las democracias mueren dejan de existir. El camino hacia la autocracia quedó allanado. Lo que sigue, sin duda, será peor. Es un momento negro para El Salvador y toda Centroamérica.

La doble maniobra fue consumada por la nueva Asamblea Nacional, que asumió funciones el sábado. Con la mayoría de dos tercios alcanzada por el partido Nuevas Ideas, de Bukele, en las elecciones del 28 de febrero, al que se sumaron unos pocos diputados de pequeñas agrupaciones, su primer acto, mediante una dispensa de trámites, fue destituir al pleno de la Sala Constitucional y sustituirlo por magistrados totalmente plegados al presidente. La votación fue de 64 votos a favor y 20 en contra. Un par de horas después, en vista del rechazo de los titulares, la policía tomó la sede de la Corte Suprema de Justicia para abrir paso a los sustitutos.

El segundo acto, en rápida secuencia, fue la remoción del fiscal general, Raúl Melara, y su reemplazo por Rodolfo Arriaza, otra ficha presidencial. En su primera conferencia de prensa, al filo de la medianoche y solo con la presencia de periodistas afines al oficialismo, afirmó que buscará «armonizar» su trabajo con la policía.

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