Columnistas

Pregunta obstinada sobre las próximas elecciones

¿Serán las próximas elecciones un episodio trágico o uno ejemplar en nuestra historia democrática?

Ahora, cuando nos adentramos en el último año de este gobierno, una pregunta, obstinada, ronda mi mente, entre tanta fragilidad sanitaria, social y económica. Las próximas elecciones, ¿serán un episodio trágico o uno ejemplar en nuestra historia democrática?

Para aclarar lo que entiendo por una u otra cosa, dibujo rápidamente los escenarios. Por episodio ejemplar me refiero a que, precisamente porque hay crisis, los partidos presentan propuestas con ideas de fondo que defienden ante la ciudadanía. Atacan a sus adversarios, pero respetando la dignidad y derechos políticos de los demás. No entran en el juego de acusar al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) de ser parcial y aceptan los resultados que obtienen. Los historiadores dirían: «A pesar de la gravedad, la democracia se fortaleció».

Un episodio trágico sería que unos o varios partidos apliquen la táctica de guerra arrasada para ganar a como sea. Polarizan para adueñarse del malestar ciudadano, desacreditan al TSE, azuzan la violencia política y, triunfadores en una segunda ronda, procuran desde la presidencia, con turbas organizadas, amedrentar a las instituciones y otros poderes de la República. En síntesis, el camino Bukele.

Me podrían decir que las cosas no son nunca tan en blanco y negro. Que podríamos tener una tragicomedia en la que una sucesión de divertidos lances lleve a un mal final, pero esa caída ocurre sin drama. Que un candidato jocoso, pues, nos divierta y gane las elecciones. Tenemos un ejemplo perfecto de una ópera bufa así: en Guatemala, hace cinco años, un payaso de profesión llegó al poder. Sin ideas, pero manipulable, quedó presidente de la República y su desgobierno agravó la crisis nacional. Siempre podemos reírnos de camino al infierno.

Lo acepto: la realidad puede ser más complicada que lo que mi pregunta inicial sugiere. La formulé así para estimular la reflexión y, sobre todo, para apelar a la ciudadanía y a las élites para que tengan cuidado de jugar con pólvora cuando amenaza fuego por todos lados. Ojalá no estimulen ni avalen comportamientos irresponsables con el fin de obtener objetivos tácticos.

¿Será posible un acuerdo entre partidos aceptando transparencia plena de todas sus cuentas de financiamiento, la exclusión del uso del troleo y las fake news, y aceptando verificación independiente de cumplimiento de compromisos?

vargascullell@icloud.com

El autor es sociólogo.