Columnistas

La lectura y el futuro de la democracia

La neurociencia ha demostrado lo que la teoría literaria sabe desde los griegos antiguos

A menudo he temido que estemos ante la última generación de demócratas en Costa Rica. ¿Esta afirmación es exagerada? No lo es si nos remitimos a las estadísticas.

Y no voy a mencionar la creciente predilección por el populismo y el autoritarismo, de la que se hacen eco estudios como el Latinobarómetro, los brutales ataques a la división de poderes y a instituciones como la prensa, el deterioro de la seguridad y la violencia, la vulnerabilidad social, la corrupción y el descrédito de los partidos políticos.

Voy a hablar de la lectura. Y no se trata, como a veces quiere descalificarse cualquier defensa de las competencias lectoras complejas, de nostalgia por la cultura clásica. La lectura, con independencia de cualquier soporte, dispositivo, aplicación, plataforma, red o modo de mediación social o tecnológica, es central en el desarrollo cognitivo individual y en la supervivencia de la democracia como sistema.

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