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¿Es la anualidad un incentivo salarial intocable?

Sobran los fallos, desde antes de que existiera la Sala Constitucional, que demuestran que las anualidades no son derechos adquiridos.

Paola Gutiérrez
Paola Gutiérrez

La pregunta surge tras la lectura del reportaje publicado por este diario, titulado “11 instituciones reparten ¢120.000 millones en anualidades intocables” (14/5/2018).

Considerando la escasez de recursos y el esfuerzo por mantener inalteradas las condiciones salariales de una parte privilegiada del sector público, la duda de fondo no se limita a la figura de la anualidad, más bien abarca toda la masa de complementos salariales para definir si los costarricenses estamos condenados a mantener a perpetuidad a 330.000 personas cuyos altos ingresos no percibirían en el sector privado.

La oposición a toda medida por limitar el gasto en remuneraciones es muy fuerte y, además, una parte de la ciudadanía ha ido cediendo resignada ante el chantaje de los mal llamados derechos adquiridos: la perorata más eficaz para aflojar la discusión en torno al costo y desorden en materia salarial.

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