Columnistas

El MEP es una institución obsoleta

El Ministerio de Educación es una maraña institucional que no responde a las nuevas necesidades

Para reducir la desigualdad, es necesaria una reforma estructural del sistema educativo público. Es incorrecto afirmar que vivimos en una sociedad justa, pues no todos gozan de la mismas oportunidades.

Hay una gran diferencia entre quienes tienen los medios para enviar a sus hijos a una escuela o un colegio privado y los que dependen del sistema público.

La educación gratuita debe ser tan o buena, incluso mejor, que la privada; los centros educativos del Estado, sin embargo, carecen de infraestructura adecuada, no son bilingües, los profesores no tienen libertad en cuanto a contenidos y metodología, y su capacitación es deficitaria y no están centrados en la innovación.

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