Columnistas

Diez apuntes sobre la OCDE

Nuestro ingreso a un grupo de países líderes por sus buenas prácticas es clave por su naturaleza, significado e impacto tangible

Eduardo Ulibarri, mascarilla
Eduardo Ulibarri, mascarilla

A partir de ayer, Costa Rica es parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Lo trascendental para incorporarnos ya está aprobado, consolidado y asumido social e institucionalmente.

Por supuesto que, como se ha dicho en estos días, ahora viene la hora de la verdad, el gran desafío. Se trata de cumplir los compromisos asumidos y potenciar la concreción de esta oportunidad para impulsar mayor bienestar.

Integrar un grupo de países líderes por sus buenas prácticas políticas, económicas, sociales y ambientales no es un simple adorno para llevar en la solapa. Es un aguijón que nos reta.

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